"Querida, nunca entendí para qué servían los castillos... hasta que nos volvimos todos tan demócratas".

martes, 23 de marzo de 2010

RULE, BRITANNIA!



Louella Parsons dijo...
Mi querido SANS-FOY, ya han llegado los Forrester, impuntuales y ruidosos, comme d`habitude.

El hall de Parsons Manor se ha convertido por un momento en una taberna siciliana.
Oh, querido, no estoy acostumbrada a estas expresiones de cariño tan histriónicas. No sé cómo comportarme.
Mr Forrester me ha espachurrado como a un almohadón, dejándome sin respiración unos segundos, y Endora nos ha besado a todos, ¡hasta a Rose Downstairs! (cuya cofia salió disparada cayendo sobre el morro de Ulises, el caniche de mamá).
¿Qué reglas de sociedad tiene esta gente?
Mcgrog, con buen criterio, los ha instalado en el ala oeste, lejos de nuestras estancias.

No sé cuánto tiempo permanecerán con nosotros, querido, supongo que dependerá de los negocios de papá. Sólo espero que su pretensión no sea sobrepasar su estancia más de lo estrictamente necesario. Sería una catástrofe para la armonía de Parsons Manor.

10:37 AM

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Monsieur de Sans-Foy dijo...

No desfallezcas, my dear.
No se quedarán más de lo estricninamente necesario.
¿Tu compote de cerises noires sigue tan deliciosa como siempre?

domingo, 21 de marzo de 2010

¡HORROR! ¡LOS FORRESTER!




Louella Parsons dijo...
MONSIEUR (3:34)

LOU, dear.

No quisiera alarmarte, pero en Parsons Manor ocurren cosas bastante raras.....

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Mi querido SANS-FOY, confundir el sonido de la gaita escocesa de mi leal Mcgrog con los aullidos de una fiera encerrada me confirma que tu sensibilidad musical se acerca a la de las chillonas ocas de la granja de Irving, ya sabes, ésas que gritan sin parar cuando replican las campanas de la iglesia.

Te comunico que he despedido a la odiosa Mrs Sponge.
Te lo contaré con detalle pero te adelanto que su olor a ginebra era ya imposible de disimular.
Hasta su cofia, lavada y almidonada con esmero quedó impregnada de esos efluvios rancios que posee el alcohol viejo.


Mamá se niega a aceptar semejante decisión porque Mrs Sponge prepara el maravillosamente el meat pie y el impresionante black bun, ese típico postre escocés que a mamá tanto le gusta y que ésta siempre creyó que Mrs Sponge se lo preparaba como muestra de agradecimiento y lealtad a su señora .

Mamá nunca podría llegar a imaginar que Mrs Sponge preparaba el dichoso black bun para Mcgrog, su eterno e imposible amor.
Sí, si, querido, como te lo cuento.
Mrs Sponge siempre estuvo enamorada del fiel Mcgrog. Le entregó día a día y silenciosamente su corazón a base de pasteles, panecillos y exquisitos tés que nadie sabe dónde conseguía nuestra doncella. Pero todo fue inútil, querido.

Mrs Sponge nunca logró conmover el corazón de nuestro flemático mayordomo.
La pobre quiso ahogar su amargura en la Plymouth Gin que robaba a papá y se aficionó demasiado.
Pero creo honestamente, querido, que su destrucción total llegó el día en que apareció una luminosa y dulce criatura llamada Rose Dowstairs.
Todos, incluso la pobre Mrs Sponge que salió a recibir a la nueva doncella, advertimos asombrados cómo el marmóreo rostro de Mcgrog se empezó a resquebrajar de lado a lado adquiriendo un tono rojizo del que el mayordomo no pudo escapar ni respirando hondamente intentando recomponer su estoica y habitual compostura.

11:01 AM
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Monsieur de Sans-Foy dijo...
Lou, querida:

Perry Lacoste, nuestro hombre en el Foreigh Office me avisó de que los Forrester han desembarcado de nuevo en nuestra pequeña isla.
¡Fred y Endora Forrester, querida!
Tus sedicentes primitos yankees, retornan de nuevo para darse un infructuoso baño de civilización a costa de vuestra salud mental.
Perdona que no me incluya, my dear, pero esta vez, la presencia de los Forrester en Parsons Manor coincide con el Torneo Anual de Apareamiento de Gansos en Pudding Point, Tipperary.
Wilbur Porridge, mi valet, natural de tan distinguido enclave de la geografía irlandesa, es copropietario de Barrabás, uno de los gansos favoritos de este año.
Te ahorraré los detalles técnicos del evento, pero Porridge sentiría agraviada su devoción feudal por mi persona si no asisto al momento cumbre de su vida social.
Tampoco te negaré que hay quinientas guineas en juego, sin contar las apuestas ilegales.
(Estos malditos separatistas irlandeses saben hacer las cosas a lo grande)

Espero que la estancia de los Forrester en tus dominios resulte tan breve como una sonrisa en la cara del Duque de Edimburgo.
Si aceptas una sugerencia, cuando los canturreos nasales de Fred Forester te hayan llevado al límite de tus fuerzas, pídele a McGrog que se lo lleve a confraternizar con los nativos en “Las Armas del Rey Jorge”.
Unos tragos del destilado local pondrán su voz en “off” durante una semana.

En el caso de Endora… nada como unas clases de equitación: ponle delante a Bucéfalo con una silla de amazona.
Si es tan estúpida de no reconocer a un asesino cuando lo tiene delante, dará un paseo verdaderamente inolvidable.
¡Es la guerra, querida!
Te dejo. Tengo que memorizar un montón de expresiones soeces en gaélico para el concurso.
Bye, bye, darling!

1:29 PM
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Ebenezer McGrog dijo...
Rose, he decidido aprovechar los escasos momento de respiro que nos concede la frenética actividad social de Milady para mejorar tu instrucción y ponerte al día en algunos asuntos que atañen a la historia de la familia.

Quizás te hayas preguntado por qué Bucéfalo relincha de alegría cuando me ve e incluso permite que me acerque a menos de treinta pasos sin morderme. El relato es antiguo, se remonta a la entrada de los McGrog al servicio de esta casa. Situémonos en la funesta jornada de Culloden, allá por 1746: mi antepasado Wallace McGrog era sargento mayor en el ejército de Bonnie Prince Charlie –Dios guarde su memoria-, y Lord Parsons mandaba un regimiento de dragones en las fuerzas de Su Graciosa Majestad. Quiso la suerte que, apenas iniciada la batalla, Wallace observara como Lord Parsons era en primer lugar descabalgado y, después, repetidamente coceado por Alaricus, su propio caballo (ascendiente directo de Bucéfalo, lo habrás adivinado ya). En un gesto de discutible eficacia militar pero magnífico fair play, Wallace, que tenía mucha mano para las bestias, ofreció un manojo de cebolletas a Alaricus, logrando así aplacar su ira antes de que el escaño de Lord Parsons quedase definitivamente vacante.

El caso es que ni el Lord ni su corcel olvidaron el detalle: al final del día, rotas las filas jacobitas, Alaricus descubrió a Wallace, quien yacía malherido bajo una pila de enemigos, y comenzó a darle lametones. Lord Parsons, conmovido, se dirigió al valeroso highlander diciéndole: - Me gusta su estilo, joven, voy a hacerle una oferta que no podrá rechazar-, a lo cual Wallace, hombre práctico a fin de cuentas, contestó: - Se lo agradezco, Excelencia, pero preferiría discutir los detalles una vez me extraigan estas lanzas del abdomen-.
Y así comenzó todo, Rose: nunca dejará de sorprenderme cómo interviene el juego del azar en nuestro destino .

2:08 PM
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Monsieur de Sans-Foy dijo...
Lou, querida:

Las efusiones que atribuyes a McGrog no armonizan en absoluto con mi propia percepción del fenómeno.
Durante mi estancia en el Nilo, vi cocodrilos sesteando al sol cuyo rostro era mucho más expresivo que el de Ebenezer McGrog.

Como dijo una vez el propio Fred Forrester:
"Vaya careto el de ese McGrog... Se diría que acaba de bajar del Monte Rushmore"

Ese sorprendente tono rojizo de su faz procedía, con toda probabilidad, de esa petaca de plata a la que acude con sabia moderación.

2:45 PM

viernes, 19 de marzo de 2010

RUMORES SIN FUNDAMENTO





Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, dear.

No quisiera alarmarte, pero en Parsons Manor ocurren cosas bastante raras.

Anoche, mientras metabolizaba apaciblemente los escargots à la Bourguignonne entre las sábanas, me despertaron unos lejanos estertores. Era algo así como el maullido de un gato encerrado en un globo aerostático. Y venía del jardín.
¿Le ha dado al viejo Lord Parsons por la cría de grandes felinos africanos?
Creo que, en adelante, no saldré a tomar el aire entre los parterres sin la grata compañía de Horace Smith y Daniel B. Wesson.

Como dijo Sir Winston Churchill: “la desconfianza y el caldo de gallina nunca le hicieron mal a nadie”.

3:34 PM
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Ebenezer McGrog dijo...
Rose, observo con perplejo desagrado que ya es la tercera vez en que Polly, la nueva ayudante de cocina, regresa de la despensa con la cofia ladeada y un penetrante olor a caballo.

Pasaré de puntillas sobre el hecho de que tan asombrosa circunstancia haya coincidido siempre con el momento en que el prometido de Milady aparece silbando por el portón de las cuadras, pero como máximo responsable del buen funcionamiento de esta casa he de advertirte que no toleraré ni un solo desliz que pueda comprometer el desempeño de nuestra abnegada misión. Confío en que sabrás adoptar las medidas precisas en el ámbito de tus competencias: avisada quedas.

En otro orden de cosas, Milady me ha comunicado la próxima llegada de Mr. Forrester y su esposa, quienes se aprestan a desembarcar en Southampton. Hemos de tener muy presente que dichos invitados provienen de nuestras antiguas colonias de Norteamérica y conservan algunos hábitos similares a los de los pieles rojas, pese a lo cual nuestra obligación es la de procurar que se sientan como en su propia casa.

Dispón para ellos uno de los dormitorios del ala oeste y pregunta a la señora Muffwater si queda algún tarro de esa repugnante manteca de cacahuete.

5:44 PM

jueves, 18 de marzo de 2010

PIPING EARLY IN THE MORNING



Ebenezer McGrog dijo...
Reconozco que hay algunos días en los que me siento un poco abatido, Rose. La lectura del Times, en los últimos tiempos, no ayuda: ¡cuán grande puede ser la torpeza de los hombres! Sólo encuentro verdadero consuelo en el sonido de la gaita con el que recibo el amanecer y recorro Parsons Manor envuelto en los sones de las Tierras Altas.

1:09 PM

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Rose Downstairs dijo...
Eso le pasa por leer cosas de señoritos, Mr. McGrog. Más le valdría estar al tanto de la liga Midland de rana con chapa-cuero. Según afirma Mary Sheelling-Dron, pollera-dealer autorizada para la casquería de Parson Manor, se pueden obtener pingües beneficios sabiendo apostar bien en esa liga. Ella, sin ir más lejos, ganó 236 libras libres de impuestos por apostar que Leonard Mess sería capaz de introducir tres chapas seguidas por la boquita de la rana desde la línea de 6,25 en la partida del pasado sábado. Yo ya he pedido un adelanto a Lady Parson para suscribirme al "Frog sports" especial nuevos talentos.

1:31 PM

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Ebenezer McGrog dijo...
Las gentes temerosas de Dios no deben participar en esos pasatiempos, Rose. El único dinero honrado es el que se gana con el sudor de la propia frente, no con el de unos mozalbetes en calzoncillos.

Así que 236 libras, ¿eh? No es que me importe, pero...¿sabes si Chris Ronald estará listo para la próxima partida?

1:50 PM

domingo, 14 de marzo de 2010

HOLA, ROSE. ADIÓS, MRS. SPONGE




Louella Parsons dijo...
My dear SANS-FOY, estoy arrebatada con mi nueva doncella Rose Downstairs.
Es un eficaz mirlo blanco que me recomendó lady Cadbury durante la subasta para el orfanato de Saint-Paul.

Me cautivó enseguida la expresión de bondad en su rostro y el tono dulce de su voz. Su forma de hablar no es precipitada lo cual demuestra que carece de ese incómodo temor reverencial que muestran algunos sirvientes hacia sus señores y que les vuelve torpes e inútiles.

Tiene mi Rose, además, ese gusto natural con el que nacen algunas personas que, sin recibir educación alguna, saben combinar exquisitamente unas flores en un jarrón o colocar unos emparedados en una fuente.

Querido, es tan cansado pensar todo el día qué tenue debería ponerme o si convendría tomar el té en el saloncito azul o en el invernadero…
Me temo que Rose, conociendo mi propensión a buscar en quién confiar, dada la inutilidad de mamá para todos los aspectos de la vida, salvo para el cuidado de sus rododendros, me temo, como te decía, que Rose Downstairs terminará decidiendo por mi no sólo en el burdo quehacer diario sino en los aspectos decisivos de mi vida.

11:58 AM

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Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, darling:

Ese pícaro Bentley que heredé del tío Aurelius consideró ayer tarde que el viaje entre Plumcake Castle y Londres era ignominiosamente largo, así que tuve que hacer escala en Parsons Manor.

Lamentablemente, McGrog me informó de que Rainer y la pandilla te habían llevado a remar al Cam. Algo imprudente, en esta época del año: las aguas están atestadas de ramas hundidas y turistas norteamericanos, cosas ambas muy desagradables para una jornada campestre.

Sabes que nunca he sido muy deportista.
En mi época de Cambridge, la vulgaridad se había adueñado ya de nuestros sportsmen.
En tiempos del abuelo Cornelius, no había caballero que no formase parte de algún equipo de remo. Pero a nadie se le habría ocurrido pedirle a un baronet que remase.
Es cierto que un four que llevase tres aristócratas a bordo (cosa infrecuente, pero no imposible) debía de hacerse fatigoso para algún saludable y sencillo muchacho sine nobilitate, que no podría conducir aquello demasiado deprisa...
Pero ¿quién habría osado adelantar a un bote en el que viajaba el Duque de Kent?
Ah, querida... En los buenos y viejos tiempos del abuelo Cornelius, la gente sabía mantenerse en su sitio.

Sí que me pareció ver una doncella nueva...

¿Has jubilado por fin a esa vieja arpía de Mrs. Sponge? Eso provocará un sorprendente superavit en las reservas de Jerez de Parsons Manor, querida. Procuraré visitaros más a menudo.

12:07 PM


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Ebenezer McGrog dijo...
Rose, veo en tus palabras un asomo de ironía. Como podrás suponer, el sentido de la decencia y la recia arquitectura de las gentes de mi clan son incompatibles con esa clase de amanerados artefactos. El Power Maxx es absolutamente innecesario si uno se dedica a cortar troncos con moderada constancia en sus ratos libres. Por otra parte, los McGrog somos de natural bastante pilosos –casi tanto los hombres como las mujeres-y jamás se nos pasaría por la imaginación la absurda idea de rasurarnos como bayaderas. Si eres capaz de guardar un secreto, te confesaré que fue Sir Archibald Stewart-Litton quien me pidió esos instrumentos indecentes para obsequiarlos a Leslie Gay-Lussac, su nuevo pupilo (no me obligues a entrar en más detalles).

12:35 PM

sábado, 13 de marzo de 2010

LAS AFELANDRAS DEL GABINETE MANCHÚ




Rose Downstairs dijo...
Querido diario:

hoy es uno de esos días grandes en mi vida. Hoy se cumple un mes desde que entré al servicio de Lady Louella Parsons, de los Parsons de Parsonville del condado de Parsonshire de toda la vida. Una señorita refinadísima, no como esas pretenciosas damas provincianas que acumulan los vales del Carrefour donde he servido hasta ahora. Sí señor, refinada y llena de glamour. Se que esta mansión colmará todas mis aspiraciones como gobernanta luxury-class y que como me juré a mi misma al salir de Anazugasti-Etxea jamás volvería a servir a unos paletos con pretensiones. Afortunadamente en Parsons Manor no hay molestos jovenzuelos a los que estar reprendiendo continuamente por sus estúpidas bromas y abominables modales de criaturas consentidas. Aquí todo es paz y sosiego alrededor de la elegante, a la par que distinguida, Lady Louella.

Ardo en deseos de conocer más detalles de su prometido, Rainer María von Drahthaar-Schnauzer, de quien solo se que es un señoritingo venido a menos por sus reiterados fracasos financieros en esa oscura empresa en que malogra su tiempo, Murchison, Murchison & Slotkins, a la espera de que su tía Eleanor renuncie al fideicomiso que de la parte de la hacienda de los Metternich-Manzarbeitia le corresponde por herencia. De él se dice que bajo sus carísimos botines combinados de charol y vaca lleva unos horrorosos calcetines de tenis de color blanco. Espero que no sea más que una insidia y que el tal Rainer María esté a la altura de lo que una señorita de la clase de Lady Parsons necesita. Te confiare que me da la impresión de que el apolíneo Monsieur de Sans-Foy, adinerado caballero a quien he de agradecer sus sabios consejos de abandonar a los Anazugasti-Arana de Apatamonasterio y recomendarme en Parsons Manor, tiene la firme intención de aprovechar la más mínima ocasión para cortejar a mi bellísima señorita.

Te iré contando poco a poco, diario querido. Ahora tengo que ir a preparar unos canapés de pepino con roast-beef de alce y gelatina de mortadela en salsa de aspitos. Esta gente tendrá mucho estatus, pero con las porquerías que comen no me extraña que tengan esas caras de relamidos.

Rose Downstairs, gobernanta luxury-class cordon bleu de Parsons Manor en Parsonsville, condado de Parsonshire.

1:27 PM

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Ebenezer McGrog dijo...
Rose, el irrigador de ozonopino ha resultado ser un rotundo fracaso. La última rociada aniquiló ayer las afelandras del gabinete manchú, por lo que sugiero que permitamos de nuevo al tonificante aire de Hertfordshire ventilar las estancias de Parsons Manor.

2:23 PM

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Rose Downstairs dijo...
Mr McGrog, ya le advertí que comprar el irrigador de ozonopino de la teletienda no era buena idea por mucho que la escultural azafata embutida en esa bata blanca dos tallas menor que la suya lo calificara de "maravilloso y espectacular". Eso sí, tendrá que dar ud cuenta de lo que ha hecho con el "Power Maxx Vibrations" (luzca unos abdominales como los de Chuck Norris) y el "Epil Smooth" (no más vello en las orejas, nariz y espalda) que regalaban junto con el maldito irrigador.

1:07 AM

viernes, 12 de marzo de 2010

COSAS DEL PUNJAB



Ebenezer McGrog dijo...
Rose, la partida de catetos afronta un destino incierto por dos motivos: en primer lugar, la baraja está incompleta desde que Bucéfalo devoró a la abuela esquimal con ocasión del último picnic celebrado en honor de Monsieur de Sans-Foy, y considero discutible sustituirla por el rey de tréboles. En segundo lugar, Milady acaba de informarme del inoportuno percance sufrido por su sobrino segundo el teniente Granville-Cheddar, que se encontraba destacado con su regimiento en el Punjab y ha sido decapitado por error durante una cacería de leopardos. Recordarás al teniente, ese joven tan animoso que solía atravesar las cercas con su caballo en lugar de sortearlas por la parte superior. Es una gran pérdida para la familia y Parsons Manor guardará luto riguroso por plazo de tres días. Si su gota se lo permite, el reverendo Foxtrott oficiará un servicio fúnebre en la capilla. Prepara crespones y brazaletes.

1:13 PM

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Rose Downstairs dijo...
¡Oh, Mr. McGrog, qué contratiempo más inoportuno! No lo va a creer, pero casualmente Patty Sheridan, dueña de la única mercería cercana a Parsons Manor, cerró la tienda la pasada semana al aceptar una sustanciosa oferta económica de los Chong-Shé para abrir un "Fast-Wok". Tendré que acercarme personalmente a Coventry porque no me fío un pelo de esa inútil calamidad de Dora O'Flaherty, la doncella de Lady Parsons. Recuerde que la última vez que salió a hacer un recado vino asustadísima proclamando a voz en grito que había visto al mismísimo Belcebú al pasar por la tienda de discos de Paul Harrison que tenía en el escaparate un póster del cantante de Marilyn Manson. Aunque ahora que lo pienso todavía queda en la fresquera un sobrecito de tinta de calamar que sobró de la última vez que hicimos chipirones para su cumpleaños. Quizá aprovechando aquellos viejos calzoncillos que Sir Cornelius Sweaty-Paddle se dejó olvidados en la última visita podamos salir del paso…

1:58 PM

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Ebenezer McGrog dijo...
No nos queda más remedio que ser pacientes con Dora, Rose. Entró en la casa por recomendación de Lady Raspa, su anterior señora -comienzo a sospechar que para quitársela de encima- y su despido, aunque merecido, podría causar alguna incomodidad arriba. Dejemos que sea Milady la que abra los ojos ante semejante despliegue de incompetencia.

Y, ahora que lo mencionas, recuerdo haber visto los calzoncillos de Sir Cornelius convertidos en bandera pirata por ese desagradable rapaz de los Brown, que parece haber convertido el parque japonés en centro de operaciones.

2:21 PM

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Rose Downstairs dijo...
¡Qué cabeza la mía! Ahora que lo dice recuerdo el día en que el pequeño Brown se llevó los calzonzillos pensando que el slip de Sir Cornelius, tan lleno de cascarrias debido a esa incontinencia que le quedó tras su dolorosísisma intervención de almorranas, era uno de esos grandes pañuelos que los palestinos llevan anudados en el cuello. Ese pequeño diablillo tiene que ponerse en manos de un oftalmólogo sin demora. Voy a ir retirando la mantelería de canutillo, no vaya a ser que piense que es pana y pretenda llevársela también para hacerse una de esas vulgares blazier tan de moda entre la chusma laborista.

4:03 PM

jueves, 11 de marzo de 2010

CÓMO ESTÁ EL SERVICIO



Ebenezer McGrog dijo...
Rose, los anteojos de Lord Stilton han aparecido finalmente en el interior de una sopera. Te ruego que avises a Stilton House para que envíen un criado a recogerlos.

12:50 PM

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Rose Downstairs dijo...
¡Cielo santo! ¡Pero eso es terrible, Mr. Ebenezer! Todo el mundo sabe que Lord Stilton sin sus anteojos es incapaz de distinguir entre un bigote y unas ingles por muy inglesas que estas sean. ¡¡¡Y hoy iba en coche a visitar a los Anazugasti-Arana!!!

12:59 PM

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Ebenezer McGrog dijo...
En tal caso es muy posible que confunda a la señora de la casa con Roscoe, su entrometido schnauzer. No sería la primera vez. He de ausentarme ahora, Rose. Recuérdame que el sábado te haga algunas indicaciones.

1:07 PM

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Rose Downstairs dijo...
Solo espero por su bien que no sea la sopera de la Vichyssoise, Mr. Ebezener. Ya sabe lo mucho que aborrece el viejo gruñón lo que denomina "ese provinciano potingue de puerros con patatas".

Por otra parte, Mr. McGrog, permítame comunicarle que el próximo sábado recibiremos la vista del Coronel Lord Paddington, y ese afeminado Baronet con lengua viperina de Archie Stinging-Nettle para jugar la tradicional partida de catetos con nuestra pareja de tortolitos, Lady Parsons y Rainer María von Drahthaar-Schnauzer, así que vaya ud preparando la baraja de las familias que tenemos marcada. Recuerde ud. que entre el mal perder del señorito Rainer-María y el tramposo del Baronet que no hacía más que decir "picaste, picaste" sin admitir que tenía el padre tirolés y la madre zulú, la última partida tuvo hasta el alba a todo el servicio en pie pendientes de dirimir con su testimonio quien había sido el ganador del envite.

4:10 PM

domingo, 7 de marzo de 2010




Monsieur de Sans-Foy dijo...
¡Qué éxito, LOU, querida!
Estoy bastante impresionado...

Tu entrada al baile sale en la portada del Vanity Fair...

Me tranquiliza ver que hiciste desistir a Rainer de presentarse con pantalón tirolés.
Esa idea de que todos debemos honrar nuestros orígenes me parece sencillamente abominable. (Sobre todo, cuando los orígenes de uno son abominables. Y no lo digo por tu Rainer... que a fin de cuentas sale en el Gotha, aunque sea en el país de los Hunos).

Pero, suponte que Monseñor Doria-Pepperoni se presentase vestido de gondolero. ¿Y el conde y la condesa Van de Guais? ¿Tendrían que asistir en zuecos y con un queso de bola bajo el brazo?
En modo alguno debemos dejarnos llevar por el provincianismo, querida. No es más que la vanidad de los paletos.

Por cierto... Excelente la cola de carpintero que me mandaste ayer: las suelas de mis zapatos siguen sobre el parquet del vestíbulo.
No te preocupes. Evitaré los charcos.

Yours faithful

Monsieur

10:47 AM

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Louella Parsons dijo...
Querido SANS-FOY, regreso agotada tras pasear largo rato a Berenice. Montar a caballo temprano por el bosque de Parsons Manor después de una velada rodeada de cotorras y loros es una de las razones por las que agradezco ser rica. Mi yegua no habla, lo cual se agradece en estas circunstancias.

El baile fue un éxito pero no sabes cuántas insulsas y superficiales conversaciones tuve que soportar. No entiendo esa manía de los invitados de querer charlar con la anfitriona ¿No sería mejor que me sonrieran a distancia?

Todos te echamos de menos, empezando por Mary Tipton, que sigue empeñada en conquistarte y al enterarse de tu ausencia, se marchitó de golpe transformándose en una rosa apachurrada.
Querido, últimamente abusas mucho de su compañía y la pobre desgraciada se ha hecho sus pequeñas ilusiones.
Y hablando de flores, el que no faltó fue Archie Stinging-Nettle que apareció con un smoking morado de terciopelo sensacional rompiendo todo el protocolo, as usual. Estaba encantador. Sólo él se lo puede permitir.
Mamá dice que es el único hombre que admira sus rododendros y que si hubiera sido más joven, se habría casado con él. Bendita ingenuidad.
Las gemelas Elsa y Samantha Poppins y su legendaria sosería pasaron desapercibidas, como era de esperar y Charles y Camila se retiraron pronto porque ella tenía jaqueca (parece ser que es algo normal, no sé).

10:52 AM

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Monsieur de Sans-Foy dijo...
Oh, LOU, querida:

Ese Stinging-Nettle no tiene remedio...
¿Un Smoking MORADO de terciopelo?
¿El arzobispo de Canterbury no viste algo parecido?

Tranquila: me guardaré como de mearme en la cama de criticar a Archie... Al menos en público. Su lengua fue considerada armamento estrategico en las conversaciones con el Pacto de Varsovia. Me lo dijo Perry Lacoste, nuesto hombre en el Foreign Office.
Mamá Parsons hace bien en congraciarse con él. Comparten muchas aficiones, además de los rododendros: la murmuración, el punto de cruz, los anillos de diamantes y los chicos guapos.
Sí... decididamente harían buena pareja.

¿De veras crees que Mary Tipton me mira con buenos ojos?
Querida... eso es difícil. Para empezar, tendría que lograr que ambos ojos mirasen en la misma dirección... y parece que la ciencia oftalmológica está en mantillas al respecto.
Mary es una compañía divertida, pero, antes de concebir una intimidad mayor, me plantearía seriamente la vida monacal.
No sería el primero de la familia: acuérdate del tío abuelo Murdock, que pasó veinte años en un monasterio italiano. (Es verdad que fue tapiado allí por orden de Pío IX, tras aquél feo asunto de las novicias irlandesas... Pero fue algo muy espiritual, de todos modos.
Tú eres más joven y no le conociste. A mí me llevaron a verle de niño. ¡Ni en mis tiempos de guardiamarina he conocido a alguien que blasfemase tanto!)

En fin... Que me alegro infinito de que tu baile fuese un éxito.
No maltrates demasiado a Berenice. Y sobre todo: Mantenla ALEJADA de Bucéfalo, ese pony psicótico. He visto la lujuria en sus ojos.

Ciao, darling.

11:21 AM

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Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, my dear.
No condesciendas tanto con la plebe. No le hará bien a tu cutis.

Si hay algo verdaderamente democrático en este mundo es la gramática, pues nos obliga a todos por igual. Los prejuicios, en cambio, sólo rigen pour les petites bourgeoises: tenderos, abogados y gente así.

Un aristócrata no necesita decir "pompis". Nosotros tenemos culo, y aludimos sin complejo a nuestras funciones corporales, aunque lo hagamos en francés.

No sé por qué pierdo el tiempo con ellos, querida. Tengo alma de filántropo, pero, es tan fatigoso repetirse...

Besos a Mamá Parsons.

12:22 PM

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Monsieur de Sans-Foy dijo...
Sé, LOU, que te inquieta mi afición historiográfica.
Pero ya ves cómo, hasta un apellido con el abolengo de los PARSONS, necesita que se difunda la verdad y se entierre la mentira y la mixtificación.

Unas palabras, hoy, sobre
Los PARSONS y la religión

Siendo la familia PARSONS tan antigua y arraigada en el Viejo Reino, superó la quiebra de la cristiandad de la única manera posible: partiéndose en dos.
Así, hay una rama católica romana, apelada cariñosamente “los SP” (sucios papistas) y una rama anglicana, conocida como “los PL”, (protestantes lameculos)
La relación entre ambas ha sido casi siempre cordial, llegando a coincidir un primo Parsons en el Colegio Cardenalicio, con otro en el Arzobispado de Canterbury.
Eran los buenos y viejos tiempos del Rey Eduardo VII y, según cuenta Lady Raspa, en las reuniones privadas, ambos divertían a la familia intercambiándose los hábitos.

Los Parsons han sido siempre más proclives a adquirir hábitos nuevos que a abandonar los viejos... Pero esa es otra historia.
Dejémoslo aquí.

1:24 PM

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Louella Parsons dijo...
SANS-FOY (12:22)

Querido, quizás tengas razón, eres tan inteligente y aprendo tanto contigo.....pero comprende que no estoy acostumbrada a ese lenguaje tan real.
¡Si te oyera tu madre, Madame la Comtesse!.
Si al menos lo dijeras en francés... Mamá, por ejemplo, habla con toda naturalidad de la “poitrine” y papá del “derriere” y respecto a Rainer, prefiero no conocer estos términos en alemán.
Es un idioma tan poco favorecedor, ¿no crees, mon cheri?

6:42 PM

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Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, querida:

Creo que por hoy hemos hablado bastante. Insistes en dar fiestas en el jardín en pleno marzo, y en lucir tu nacarado cuello con ese parole d'honneur que tanto te favorece...
Y claro, luego tienes la misma voz que Edward G. Robinson en Cayo largo.

Si oigo a Mamá Parsons hablar de “la poitrine” y Lord Parsons mencionar “la derriere”, puedo ser presa de un ataque de risa convulsa de lo más inconveniente.

En mi entorno, las únicas que utilizan el francés para referirse a ciertas intimidades, son mis pequeñas Katia, Nadia y Shashenka... (Aunque el suyo es un francés de Nijny-Novgorod)

Por lo que sé, el alemán describe las funciones más delicadas de la naturaleza humana con la sensibilidad poética de un proctólogo.
Mejor lo dejamos.

Cojo el tren para Londres.
Mañana tengo que estar en Murchison, Murchison & Slotkins a las nueve en punto.
(Hasta las aves del campo tienen un sentido del tiempo más piadoso que esos chupatintas londinenses)

Ciao, dear. Nos vemos.

7:43 PM

sábado, 6 de marzo de 2010




Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, darling:

¡Desfallezco de aburrimiento!

Te escribo desde Plumcake Castle, ese HORRIBLE lugar que nuestros antepasados -por alguna razón perversa que no alcanzo a explicarme- edificaron en mitad de estos marjales insalubres.
Nuestra querida y común parienta, Lady Raspa, afectuosa como un calamar gigante, llevaba meses insistiéndome en que no faltase a su Cumpleaños.
Ciertamente, alguien que apenas cubre su osamenta con sesenta libras de carne no debería tener un gran poder de convocatoria... pero Lady Raspa cuenta, como recubrimiento suplementario, con sesenta mil libras anuales de renta.
Y eso, querida, no es moco de pavo, si me permites la desagradable expresión campestre.

No es que tenga interés en heredarla,
es que MATARÍA por hacerme con esa bicoca.
(Que, en buen derecho, me pertenece: a fin de cuentas, fui yo quien se cargó a su marido).
Bueno... fue un accidente. Qué estúpido por su parte, apostar a que era capaz de parar una bala de mi 375 Holland & Holland con la guía de teléfonos de Dorset sobre el pecho...
(¡Dorset! ¿Quién quiere vivir en Dorset, hoy en día?)

Tú también la quieres mucho, lo sé...
No te preocupes: te lo compensaré con un modelito de Dior por temporada. No quiero tener problemas con tus compotas.

Lo malo es que, morirse, dista mucho de figurar en los planes de Lady Raspa.
Al menos, en un futuro inmediato.
¡Cielos! El afectuoso calamar me llama al jardín...
¿Alguna idea para acortar su siniestra existencia?
¿Podrías preguntarle al viejo McGrog dónde compra esa cera tan brillante y tan resbaladiza?
Contesta pronto, o me daré al brandy y al House & Garden.

10:31 AM

__________

Louella Parsons dijo...
MI querido SANS-FOY, tu desmesurada ambición te llevó a acudir a Plumcake Castle y ahora, preso del abismal aburrimiento y del pringoso afecto de tía Raspa, te lamentas como un gorrioncillo.

Cómo me haces reír, cher ami, sin embargo, compruebo horrorizada que has perdido definitivamente el juicio por un puñado de libras y eso me preocupa mucho.

¿No te dejó tu tío Phillipe Languedoc-Foy una buena suma el año pasado?
¿Pretendes a alguna dama en secreto que te obligue a engordar tu renta anual?

Tus siniestros pensamientos no son los de un caballero y deberías sofocarlos de inmediato. Eres un perfecto insensato.

Por otro lado, querido, no creo que lord Raspa muriera de un accidente.
Creo, sinceramente, que tío Raspa sabía lo que hacía cuando se colocó el distrito de Dorset en el pecho.
Los calamares son muy asfixiantes y, la verdad, ¿qué diferencia hay entre morir asfixiado lentamente por un cefalópodo o accidentalmente de un disparo?
Al fin y al cabo, uno termina muriendo igualmente. Pobre tío Raspa.

En fin, querido mío, confío en tus ingeniosos y saludables recursos para ganarte el testamento de tía Raspa.
Da rienda suelta a tu extraordinaria ternura, digna de un Chevalier, y el calamar se rendirá a tus encantos. Y olvídate de la cera y de otros métodos engorrosos.

11:30 AM

__________

Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, dear...

No tienes corazón.
Un caballero no debe preocuparse por el dinero, lo sé... Pero, es que para eso, hace falta tenerlo en cantidades industriales.
¿Te haces una idea de lo que cuesta, hoy en día, ser un mecenas del arte?
Y que sería de las pobres bailarinas del Bolshoi, si las dejara de mi mano... angelitos míos.
Tú tienes a tu Rainer, y a todos esos Metternich-Manzarbeitia, que viven sumergidos en un mar de billetes de banco (eso sí... sin gastar un penique. Buenos son...)

¡Para tí es todo tan fácil...!
Si vieras a mi Nadia, a mi Anuska y a mi Sashenka, sin una cucharadita de caviar que llevarse a sus adorables boquitas, me entenderías.

Te haré caso y tendré paciencia.
(De todas formas, envíame la cera)

P.D.: Espero que me lo cuentes TODO sobre el baile... excepto los detalles no escabrosos.

12:14 PM

__________

Louella Parsons dijo...
Dear SANS-FOY, perdóname.
He sido exageradamente cruel contigo dejándome llevar por mi injustificable egoísmo al verme privada de tu compañía en el baile de esta noche.
Para compensarte querido, prometo ofrecerte una detallada y despiadada crónica del evento.

1:05 PM

__________

Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, my dear:

Recibí el tarro con la cera. Todo un detalle...

En cuanto esparcí el contenido sobre el parquet, y noté el olor a cola de carpintero... supe que era víctima de una de tus gracias.
Permanecí pegado al vestíbulo, junto a Sir Archibald Stewart-Litton, durante cerca de dos horas.
Afortunadamente, no fue tiempo perdido:
¡Tu gozo en un pozo!
He conseguido que me financie una representación de “El Lago de Los Cisnes” en el Covent Garden para abril.
Él es más partidario de los bailarines... así que, nuestros mecenazgos resultan satisfactoriamente complementarios.

Gracias por todo. Eres un Cupido con mala puntería.
Espero con fruición tu crónica del baile.

1:07 PM

miércoles, 3 de marzo de 2010




Louella Parsons dijo...
Estoy liadísima y apenas puedo pararme a escribir algo.

12:00 PM

__________

Monsieur de Sans-Foy dijo...
Estoy liadísima y apenas puedo pararme a escribir algo

LOU, darling:
Relájate, a fin de cuentas, es sólo un baile.
Por mucho que vaya a venir el Príncipe de Gales, a las doce se habrán marchado todos, dejando tus salones como un bebedero de patos, con ese tufillo a pistachos que deja la gente bien.

Postdata: (Espero que no se traiga a Camilla ¡Qué horror!)

3:29 PM

__________

Louella Parsons dijo...
Dear SANS-FOY, estoy exhausta y desbordada por el dichoso baile.
Mi doncella tiene gripe y la pobre mamá, definitivamente inútil hasta para organizar dónde se coloca un paragüero, sólo suspira por los salones con sus sales en la mano.

Mi mademoiselle Antoniette siempre me decía que la educación comienza por el dominio de uno mismo pero, querido, me siento como en un naufragio y tengo ganas de gritar.

Al menos, la mesa ya está organizada. No hay mucha complicación. El reverendo Foxtrott siempre se coloca a la derecha de mamá aunque acuda el príncipe de Gales.
¿Te parece bien que le siente a Lady Cheddar a tu lado o prefieres la insufrible sosería de las gemelas Elsa y Samantha Poppins?

Monsieur, confío en que acudas pronto para ayudarme a recibir. Es tan fatigoso sonreír tanto tiempo…

10:05 PM

__________

Monsieur de Sans-Foy dijo...
¡Oh, LOU, querida!

Veo que no te ha llegado mi mensaje. Estoy consternado, my dear, pero NO PUEDO IR.
Sí, sí... Sé que la muerte por crucifixión es demasiado poco para quien te deja tirado cuando das una cena con baile. Pero tengo excusa con nombre propio:
Lady Raspa.
Mañana, a la hora del te, he de estar ineludiblemente en Plumcake Castle, rodeado de las compañeras de clase de la Reina Victoria.

Sabes que no te haría esto si no hubiera una buena razón. Y esa razón se fabrica en el Banco de Inglaterra.

Lo siento horriblemente, pero prometo contártelo todo.
Tú, en Londres con lo más granado del Gotha... y yo en esos pútridos pantanos, rodeado de vejestorios con gota.
¡La vida es así!
El fin de semana promete jugosas crónicas.

P.D.: Espero que Rainer renuncie a su idea de los pantalones de cuero con smoking.
Nunca se lo perdonarían.

10:18 PM

_________

Louella Parsons dijo...
My goodness, querido SANS-FOY!! qué inesperada noticia la de tu ausencia al baile.
Tendré que cambiar la distribución de la mesa Qué contrariedad, my dear.
En fin, lo asumiré con educada y resignada indiferencia y encargaré un segundo par de guantes italianos perfumados de Trussardi para cambiármelos tras los recibimientos. Comprenderás que no puedo entrar en el comedor con unos guantes manoseados.

Ya no se da la mano como antes, querido, cuando sólo el roce de los dedos bastaba para que un caballero demostrara su afecto y disposición con exquisita educación.

11:19 PM

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Monsieur de Sans-Foy dijo...
Valor, LOU.

Y sobre todo: en la mesa, evita mencionar la palabra "orejas".
Su Alteza es muy sensible a ese tema.

Espero que intercambiemos noticias el fin de semana. De otro modo, creo que optaré por ahogarme en los pantanos. Cualquier cosa antes que otra tarde jugando al bridge con Lady Raspa y su troup geriátrica.

11:34 PM

sábado, 27 de febrero de 2010




Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, querida:
Ayer cené en mi club y ¿a que no sabes quién era la comidilla de todas las conversaciones?
¡Tu Rainer!

Chica... Con lo discreto que es... ¡No me lo podía creer!

Pues verás. Según se dice, Rainer ha heredado de su riquísima tia abuela, Eleanor Metternich-Manzarbeitia, el uno por ciento de su famosa fábrica de muñecas de porcelana.
Y según el reverendo Foxtrott, se ha tomado con tal entusiasmo el asunto que ha abandonado su empleo en Murchison, Murchison & Slotkins para dedicarse en cuerpo y alma a diseñar vestiditos floreados.

¡Él, que está el primero en el ranking de exterminio de Zorros de Inglaterra y Gales!
¡Él, que mató y disecó los siete últimos elefantes del Rajastán en una sola tarde!

Lord Paddington, coronel de su regimiento, está realmente preocupado por su reputación.
Espero que su sobrina Mary Tipton no se entere de esto.

Deberías tomar cartas en el asunto antes de que sea tarde.
(Acuérdate de lo que pasó con su primo Frederick, que abandonó el ejército y puso una tienda de lencería masculina en Brighton)

1:22 PM

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Louella Parsons dijo...
Mi querido y adorado SANS-FOY, eres incorregible, ¡cómo te complace exasperarme!

Te agradezco que me brindes esta oportunidad para aclarar el horrible malentendido que anoche sobrevoló tu club, ese lugar de apariencia distinguida pero formado por limitados personajes algunos de ellos desprovistos de cualquier sentimiento decente.

Pero allá tú, cher ami, si tu deseo es verte favorecido por esas compañías, no tengo nada más que añadir al respecto.

Rainer ha heredado el uno por ciento de la fábrica teutona de su riquísima tía, como bien dices, pero decidió cederle la parte creativa a su pobre hermana Gertrud para aliviar su enorme pena tras ser abandonada por su inconsistente marido que huyó una noche con una descocada criada que habían contratado en su castillo de Metternich como refuerzo para la celebración de la Oktoberfest.

Mi Rainer, como te iba diciendo, ha heredado una fortuna y claro que ha abandonado Murchinson. Querido, ¿para qué trabajar si no es necesario?

Y volviendo a los rumores, que los soportaré con elegancia, sólo es cierto que mi prometido ha insistido en diseñar para los muñecos el Lederhose, ya sabes, esos pintorescos y ridículos pantalones bávaros que Rainer se pone los domingos y que tolero con santa e infinita paciencia.
En cualquier caso, sé clemente con él, querido.

3:58 PM

__________

Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, darling:
Me tranquilizan enormemente tus palabras.
Hay conductas que juzgaríamos alarmantes en un súbdito de Su Graciosa Majestad. Los boches, en cambio, son otro animal. Sería injusto juzgarles por el mismo rasero.
Ellos tienen sus Schopenhauer, sus Beckenbauer, sus Bratwurst... en fin... cosas de boches.

Eres innecesariamente cruel con el Tory's Club. No te diré que seamos tan respetables como nuestros abuelos (y los tuyos, por cierto) pero, al menos, aquí sabes que no te encontrarás a alguien que lleve zapatos marrones con un traje azul.

Y estarás conmigo en que, con los tiempos que corren, es algo muy de agradecer.
Cuídate, my dear.

P.D.: Creo que no necesitarás malgastar una de tus compotas en Mary Tipton.
Su dicción ha quedado muy desmejorada con la pérdida de los incisivos.

5:09 PM

martes, 23 de febrero de 2010




Louella Parsons dijo...
SANS-FOY (8:50 pm)

Querido, la bola iba dirigida a la parte innombrable de Mary Tipton pero se movió cual gacela al ver a lord Melford y erré el tiro. Su ansia desmesurada por lograr comprometerse la llevó al hospital. Creo que la obsequiaré con una deliciosa compota.

10:16 AM

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Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, querida:
Si vas a enviar a Mary Tipton una de tus compotas especiales, te agradecería que me avisaras.
Tomo el té con ella muchos días, y aún me quedan por leer algunos sonetos de Shakespeare.
No me gustaría leerlos en compañía el propio Shakespeare.

Dile a Rainer que la manta de piel de zorro que me regaló es estupenda.
(My God! Espero, por tu bien, que lo que huele así sean los zorros, y no él...)

10:25 AM

lunes, 22 de febrero de 2010




Monsieur de Sans-Foy dijo...
MRS. PARSONS dijo:
SANS-FOY querido, que tu familia posea varios de los mejores viñedos de Francia y elabore el refinadísimo y armonioso Château de Foy Brut Imperial no es excusa para que no sepas que las manzanas llegan con la caída de la hoja.


LOU, DARLING, estás a la que salta.
La verdad es que los Sans-Foy nunca nos hemos preocupado en demasía por los frutales no vinificables.
La sidra está muy rica, y el Calvados entona bastante... pero no dejan de ser bebidas para el pueblo, vous me comprenez.

Prueba a tener a tu Rainer una semana a sidra, y te acercarás peligrosamente al crimen pasional.

Besos, my dear.

P.D.: Mary Tipton te manda recuerdos desde el hospital.
Ya le han retirado la sonda nasogástrica y puede tomar caldos y purés.
(Ella está convencida de que fue un accidente, pero... te he visto jugar al crocket desde que vestías pololos y SÉ que aquella bola iba dirigida a su cráneo.
¡Bien jugado!)

8:50 PM

viernes, 1 de enero de 2010




Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, querida:

Me ha extrañado no verte en tu palco del Musikverain. Mary Tipton insiste en lo de tus lombrices -no deberías dejar suelta a esa lenguaraz-

Supongo que Rainer te tendrá de cacería en uno de esos castillos de Drácula de sus parientes -Qué latazo, chicha-
No sabes lo que te estás perdiendo:
He visto con mis propios ojos a doña ELLA, (vestida con un parole d'honneur de escándalo) del brazo de Viggo Mortensen.
Me dicen que Santiago González le ha paseado los perros a Charlize... pero a lo mejor son cosas de Mary Tipton.

En fin, darling: si estáis en Viena, nos veremos al mediodía en Schnitzel.
Besos,

Monsieur

12:36 PM

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Louella Parsons dijo...
SANS-FOY,

Ya te contaré querido que ahora me esperan para el brunch y ya sabes lo exigente que soy con la puntualidad.

1:00 PM

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Louella Parsons dijo...
Dear MONSIUER, este 1 de enero no he salido de Parsons Manor.
Tuvimos la maravillosa visita de mi adorado primo Lazlo que nos está acompañando estos días con su prometida Konštantína, una pianista formada en la escuela de Misha Illich, ricachona y erudita, algo que se agradece en los tiempos que corren. Al parecer, una vez casados, vivirán en el palacio de Slezák, donde ya han trasladado el Stainway de “Konsty”.
Esta mañana, en el primer brunch del año, hemos disfrutado de unos deliciosos strudels y una exquisita tarta de moras, la preferida de mamá, que trajo Lazlo del Kaffee Mayer de Bratislava.

Querido, ¿por qué no vienes a desayunar el domingo con el Vanity Fair y lo comentamos todo, vestidos, perritos,.....?

9:13 PM

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Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, querida:

Te estás volviendo -y perdona la franqueza que da compartir la misma página del Gotha- una auténtica paleta.

¿Qué diantre haces en el campo en Año Nuevo, cuando sabes que todo el mundo está en Viena?
Te has perdido el parole d'honneur de doña ELLA y las pieles de marta cebollina de doña ORIANA, que ha entrado en el Musikverain como quien va a darse un paseo en trineo.(Estas aldeanas sivilisadas... es lo que tienen).

9:28 PM

sábado, 26 de diciembre de 2009




Monsieur de Sans-Foy dijo...
Para Miss PARSONS:

LOU, querida... aquí va otra entrega de mi “Breve Historia de la Familia Parsons”, en seis volúmenes:

Giuglielmo Parsoni, compositor italio-americano, es uno de los miembros más ilustres de la familia, pese a proceder de una rama tan lateral que acaricia el barro de la bastardía. No entremos en detalles.

Giuglielmo Parsoni nació en Montepulciano, Italia, en 1905, hijo de una robusta lavandera toscana y un cierto gentilhombre inglés.
Educado por los Padres Teobaldos, aprendió a tocar el trombón a la edad de seis años. A la edad de nueve, le fue prohibido por el Consejo Municipal, bajo pena de azotes. Hubo de pasarse al violín, instrumento en el que destacó de inmediato.
Su sonatina per due violini, due viole e due piccoli fox-terrier figuró pronto entre las obras favoritas de los aficionados a la música contemporánea y a los perros de raza.
En 1927 se traslada a París, donde estrenaría su célebre oratorio: De Profundis, para gran orquesta, coro mixto y seis barítonos obesos en calzoncillos. La obra dividió al público entre los entusiastas de su obra y los que se mostraban dispuestos a partirle la cara.
Poco después, Parsoni se instala en Nueva York, donde el estreno de su cantata “Me and my friends” para cuatro tenores desnudos y untados con aceite, provoca maliciosos comentarios sobre su orientación sexual.

Instalado en Broadway, su primer musical, “El Crack” , no tuvo apenas éxito –era 1929 y la gente no estaba para chistecitos-
De esa época data su primera colaboración con Gershwin: la música para la película pornográfica “Summertime’s Salami”.

La muerte de su perro Caruso le sumió en una profunda depresión que el alcohol, las drogas y los donuts rellenos de crema no harían más que agravar:
Llego a pesar 190 kilos. Un peso decididamente excesivo en alguien que medía un metro cincuenta y cuatro... “Ni siquiera las corbatas me sirven”, dijo por entoces a Stravinski, (quien se ofreció a comprárselas a vil precio).

Sobrepuesto finalmente, emprendió una exitosa gira con el circo Barnum, tocando el violín en la jaula de los elefantes.
De cómo se convirtió en Count Fatsy, la gran estrella del jazz, hablaremos en una próxima entrega.

3:06 PM

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Louella Parsons dijo...
MONSIEUR querido,

lo único que mi familia ha heredado de Guigliemo Parsoni no fue su famoso oratorio (que nadie lo conoce) sino su título "de profundis" que nos lo apropiamos para denominar la forma en la que debe servirse la sopa de pescado, es decir, hundiendo el cucharón hasta el fondo de la sopera para coger los tropiezos.

5:03 PM

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Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, querida, me preocupas:
¿Puedes explicarme cómo puede una PARSONS tener amigos en esos sitios?
Espero que la noticia no llegue a la Cámara de los Lores, porque, de otro modo, tu Rainer iba a verse más solo que Lord Stilton con su halitosis...

8:10 PM

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Louella Parsons dijo...
MONSIEUR:

Sabes que soy muy cautelosa con mis amistades pero a veces no puedo disipar la ternura que mi inspiran algunas personas sencillas, por supuesto, siempre y cuando tengan buenos modales. Querido, lo único que me asusta ya es la mala educación.

9:11 PM

miércoles, 23 de diciembre de 2009



Monsieur de Sans-Foy dijo...
PARA MISS PARSONS:

Lou, querida, te adjunto otro breve anticipo de mi "Breve Historia de la Familia Parsons", en seis volúmenes:

Aloysius Stuart-Parsons, quinto Lord Cheddar, fue el primer miembro de la familia en visitar España. Lo hizo en compañía del duque de Wellington, al que asesoraba en materia de logística, bridge y mujeres.
Cuando Su Majestad Jorge III reclamó la presencia de Aloysius en la Corte, el duque respondió:
“Sire: Lord Cheddar nos es militarmente imprescindible. Sin él, no sabríamos qué hacer después del té”.

Acabadas las contiendas napoleónicas, Aloysius se estableció en París, donde regentó una célebre casa de subastas. Casa que, andando los años, acabaría por convertirse en Sotheby’s... sólo que, en la época de Aloysius, lo que se subastaba eran señoras de buen ver, principalmente normandas. Hubo una tal Mme. Profiterol por la que el Sultán de Omán pagó trescientos luises en oro y la cama (que también era de oro).
Este y otros negocios igualmente honorables labraron la fortuna de Lord Cheddar, trabajador infatigable al que sólo se le conocía un vicio: dilapidar el dinero en vino, mujeres y rinocerontes de carreras.

En efecto: fue Aloysius Stuart-Parsons quien puso de moda en Europa las carreras de rinocerontes. Moda ciertamente efímera, pues sólo duró de marzo a septiembre de 1821, pero que se vivió con gran intensidad: Behetoven compuso su más célebre obertura en honor a “Coriolano”, su rinoceronte favorito.
Las carreras de rinocerontes habrían desbancado totalmente a las de caballos, de no ser por un desafortunado incidente que se produjo en el otoño de aquél año: Nadie conocía muy bien el comportamiento de esos nobles animales cuando entran en celo, cosa que, indefectiblemente, sucede en la primera quincena de septiembre:
Los cuarenta y tres rinocerontes machos y las dos hembras de las cuadras de Lord Cheddar en el Bois de Boulogne entraron en celo simultáneamente, hecho que provocó algunos contratiempos de orden público en el centro y alrededores de París... contratiempos que pudieron ser felizmente solucionados por las milicias urbanas, con la ayuda de la Santa Alianza.
Los muertos apenas pasaron del centenar, pero, aún así, la prensa sensacionalista consiguió hacer de ello un escándalo... y Lord Cheddar, arruinado y cojo (por un pisotón de Coriolano) hubo de partir hacia Londres.
Allí vivió olvidado y en la más absoluta de las miserias, hasta que el azar quiso unir su destino al de Mme. Profiterol, la bretona subastada, quien había huído finalmente del sultán, con gran satisfacción por parte de ambos.
Regentaba la francesa por entonces un pequeño restaurante en el Soho, y el talento financiero de Lord Cheddar lo hizo florecer hasta convertirse en una de las pastelerías más célebres de Inglaterra y buena parte del continente.

6:03 PM

lunes, 21 de diciembre de 2009



Louella Parsons dijo...
SANS-FOY, dear, tú sabes cuánto me apetecía acudir al baile de los Cumberland-Manzarbeitia y estrenar mi último sombrero de Philip Treacy pero, como sabrás, papá se cayó del caballo ese día y quedó tan dolorido que el doctor le aconsejó reposo absoluto y mamá, desbordada por la situación e incapaz de hacer nada útil, se recostó en su chester favorito tapizado con capitoné debiendo ser atendida igual que papá. Qué contrariedad.

Pero no renunciaré al placer malicioso de tu crónica social, empezando por el muermo de Dean Stilton cuyas intenciones hacia Mary Tipton no parece que desemboquen en nada que no sea su aburrida compañía. Y espero que mi primo Ambrose sofoque esos impulsos alocados hacia Rose Cumberland, esa criatura caprichosa que se sienta como un batracio y alza la voz como una tabernera.

Sans-Foy, querido, no me resulta difícil imaginar cómo disfrutaste con el espectáculo. Espero ardientemente todos los detalles mañana en la mesa de bridge.

8:57 PM

domingo, 20 de diciembre de 2009




Monsieur de Sans-Foy dijo...
A Miss PARSONS:

LOU, darling:
Chica... es una verdadera pena que no hayas podido venir al Ballo in Maschera de los Cumberland-Manzarbeitia. La cosa ha estado bastante animada: Asistió el Gotha al completo y, en tu ausencia, las gemelas Worcester estaban en su salsa: ¡No te imaginas, las maldades que han podido decir de todo el mundo!

De Mary Tipton apenas sé nada: estuvo todo el día con el Dean Stilton, su pretendiente, que es el mayor muermo conocido en sociedad desde que momificaron a Tutmosis VI
(Querida... Son esos momentos en los que uno se alegra de haber nacido papista)

El Príncipe de Gales no asistió, y todos agradecimos no tener que competir con Camilla por la ginebra.

Estuvieron tus primos Perrins, siempre tan revoltosos. (Para mí que el joven Ambrose siente predilección por la pequeña Cumberland: Durante el té, le derramó la crema encima... Y, en el baile, la pisó unas doce veces.

Ella no parece rechazarle, aunque hubo que llamar al doctor Collins para que le escayolase el tobillo).

En fin, confío en que tu Rainer, ese oso de los bosques de Hybernia, te prodigue las mismas atenciones.
Espero que tu resfriado mejore y, sinceramente... me alegro que lo de las lombrices fuese un bulo de Mary Tipton. (Menos mal que le ha dado por la maledicencia y no por la ginebra: un pretendiente como el suyo sacaría de sus casillas a cualquiera.

6:24 PM

viernes, 18 de diciembre de 2009




Monsieur de Sans-Foy dijo...
A Miss PARSONS:

LOUELLA, querida...
¿Es cierto que convaleces de lombrices?
Chica... me lo ha contado Mary Tipton y me costaba creerlo. Pero, ya sabes: Mary es TAN vehemente... Como la madre de Franco.
(Ah, no, calla... que ésa era Bahamonde)

En fin... sea lo que sea que te tiene postrada en el lecho del dolor, mejórate. Estamos en plena temporada: este fin de semana habrá Bal Masqué en casa de los Cumberland-Manzarbeita. Sí... son unos cursis, pero va TODO el mundo. No puedes faltar. Sencillamente, no puedes. (Imágínate lo que dirían Mary Tipton y las gemelas Worcester...)

Llévate las lombrices si quieres. Es el campo... estarán encantadas correteando por ahí.

Yours faithful &c...

9:35 AM

martes, 15 de diciembre de 2009


(Randolph Fitzparsons)

Louella Parsons dijo...
MONSIEUR querido,

¿Este Darren no era ese pariente pobre de tu amigo Alfred Williamson cuyo temor a quedarse sin tierras en el reparto familiar le tentó a casarse con aquella rica escocesa cuya inocencia habría bastado para cumplir su propósito?
Afortunadamente, su padre, un hombre que aplicaba su legendario escepticismo hasta sus últimas consecuencias, reconoció enseguida al farsante e impidió tan disparatada unión. Tras este fracaso, la desconfianza en si mismo se apoderó por completo del acomplejado Darren y desapareció sin dejar rastro.

10:31 AM

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Monsieur de Sans-Foy dijo...
DEAR LADY PARSONS:
No, no son esos Williamson, querida. No son gente de nuestra clase.
Estos desmanes vienen del empeño de tu bisabuelo Sir Reginald por escolarizar a la clase obrera.
Cuando en Parsons Manor se pagaba a los peones con vales de comida, la comarca era un remanso de paz. La caza bullía en los bosques, no había problemas de sobrepeso y los niños se convertían en mineros sanos y robustos.
Pero el progre de Sir Reginald -vergüenza del partido Tory- tuvo que hacer aquella apuesta con mi tio bisabuelo, el barón de Foy:

-Monsieur le baron: le apuesto mi cocinero francés a que, en un año, cualquiera de mis peones sabrá escribir su nombre.

-¿Incluirá su señoría también a Margie, la camarera, contra cien guineas?

-Por supuesto, querido barón.


Seis meses después, los peones demostraron su habilidad firmando un manifiesto en el que exigían la abolición de los castigos corporales, la jornada de 65 horas y el Sufragio Universal.

Así nos va...

11:05 AM

__________

Louella Parsons dijo...
SANS-FOY, sweety

Estás equivocado. Mi bisabuelo era extremadamente bondadoso y su loable intento por culturizar a sus criados carecía de cualquier interés que no fuera el bienestar de aquellos. Esta ardua tarea que con tanta ambición llevó a cabo, le valió no sólo injustas e inmerecidas opiniones que de él se vertieron en el Parlamento sino la ingratitud y deslealtad de sus sirvientes. Sir Reginald, incapaz de entender la traición, cayó en un estado de profunda melancolía del que nunca se repuso.

11:43 AM

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Monsieur de Sans-Foy dijo...
Querida LOU:
Como te prometí, te avanzo el comienzo de mi "Breve Historia de la Familia Parsons", en seis volúmenes":

El primer Parsons del que se tiene noticia es Randolph Fitzparsons “Pecho toro”, que aparece en el tapiz de Bayeux jugando a las tabas con Guillermo el Conquistador.
Randolph Fitzparsons fue célebre por su fuerza (es fama que, en cierta ocasión, mató un oso con un escarbadientes) Era, en cambio, algo corto de vista: casó tempranamente con una rica escocesa: Urganda la Pilosa.
Cuando, años después, descubrió que era un hombre, solicitó la nulidad del matrimonio, pero le fue denegada por el Papa mediante la célebre bula “Fastidiandum est”.
(CONTINUARÁ...)

11:34 AM

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Louella Parsons dijo...
Te vuelves a equivocar, querido MONSIEUR.
La candidez de la familia PARSONS es legendaria pero la envidia de los resentidos biógrafos les lleva a desear que hayan ocurrido acontecimientos tan poco razonables como lo que cuentas de ese tal Fitzparsons y que me niego a repetir.
Te encuentro algo desencaminado estos días. Cuídate de esa chismosa de Mary Tipton que frecuentas esta temporada, dear.

12:19 PM

lunes, 16 de noviembre de 2009


(Fineas O'Parsons)

Monsieur de Sans-Foy dijo...
Querida LOU:
Sigo tomando interminables notas para mi monumental Historia de la familia PARSONS.

A principios del siglo XX, Fineas O’Parsons, cirujano barbero natural de Pudding Point, Tipperary, fue el primero en la historia de la medicina en desarrollar una técnica para el transplante de hígado. Pese a que la mortalidad de sus intervenciones fue del 100%, los círculos médicos de la época calificaron su labor como “muy esperanzadora”.
Con los años, Fineas abandonaría la cirugía, pero no la bebida.
Todavía hoy, en el condado de Tipperary sigue llamándose “manteca de O’Parsons” al fuagrás.

11:05 AM

__________

Louella Parsons dijo...
Dios mío, querido SANS-FOY!!!, confío en que tu prudencia no te permita entrar en terrenos pantanosos y seas indulgente y discreto.

¡Cuánto talento desperdiciado, mon ami, por culpa de lo que más orgullo y satisfacción le producía a nuestro protagonista: su bodega!

11:33 AM

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Monsieur de Sans-Foy dijo...
Puedes estar tranquila, querida LOUELLA: siguiendo las indicaciones de mis editores, los episodios más escabrosos de la historia de los PARSONS los dejaré para un segundo volumen. Las correrías por el Far West de tu tío-abuelo Josías Parsons y sus alegres bayaderas circasianas, (responsables de la introducción en Estados Unidos del dry Martini y el fusil de repetición) están a salvo (por el momento)

11:51 AM

__________

Louella Parsons dijo...
SANS-FOY dear, sólo espero que tus editores no sean Plymthon & Bros. famosos por sus publicaciones basadas en meras conjeturas.

Según me contó Lord Handthon, la falta de cortesía espontánea de John Plymouth se manifiesta al instante (al parecer, ni siquiera le ofreció el brazo a lady Handthon cuando pasaron al comedor de la residencia Plymouth) y, según dicen, su antipatía declarada por la caza va camino de la cámara de los comunes.

1:01 PM
__________

Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, querida:
Conoces bien mis excentricidades, pero, una cosa es transigir con el smoking como prenda socialmente aceptable en alguien que no sea camarero... y otra muy distinta, codearse con laboristas, por muy editores que sean.

No, darling: mis editores son Murchison, Murchison & Slopkins, especialistas en literatura eclesiástica, estudios genealógicos y enfermedades hereditarias.

1:15 PM

jueves, 12 de noviembre de 2009




Louella Parsons dijo...
MONSIEUR de Sans-Foy dijo...

Veo que el post de ayer del Patrón movió pasiones. No era para menos.
--

Querido mío:
Ya sé que a los franceses os apasionan los asuntos “cochon” pero no esperarás que yo participe en una tertulia tan vulgar e indecorosa.

10:35 AM

__________

Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, querida:
No esperaba menos de tí.
Estos esparcimientos caca-culo-pedo-pis son un consuelo necesario para el pueblo llano.
Pero, quien puede cambiar de hemisferio con asiduidad, hace muy bien en no descender al terreno de lo soez.
Sin embargo, a tu Rainer le veo yo un punto chocarrero. Será su sangre Hohenstaufen.
Besos, querida.

10:41 AM

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Louella Parsons dijo...
MONSIUER querido, en el fondo, no me parece mal la idea de estos talleres para que el pueblo se entretenga comportándose como animalillos sin educación.

Me he acordado de lo que decía Oscar Wilde en “La importancia de llamarse Ernesto”:

“Por fortuna en Inglaterra la educación no produce efecto alguno. Representaría un terrible peligro para las clases altas y conduciría a actos de violencia".

11:31 AM

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Monsieur de Sans-Foy dijo...
Los Sans-Foy de la Tour de Sans-sur-le-Foy tenemos una sangre tan normanda como los Parsons de Parsons Manor.
Lo que nosotros no tenemos, y ellos sí, es hondonadas de pasta.

De ahí el leve rencorcillo que subyace en mis intervenciones, no imputable al reproche social, sino a la puritita envidia.

Es natural, por otra parte, que doña LOUELLA se disguste al ver cómo se malcría a los pequeños extremeños:
Desde los tiempos del quinto duque de Parsons, que luchó en la Guerra de la Independencia y robó para Inglaterra el secreto de los caramelos de malvavisco, los Parsons tienen más posesiones en Extremadura que la UGT. Y ya es decir.
Entiendo que le incomode la idea de cientos de pequeños Onanitos haciendo porquerías detrás de las encinas.

(Blancanieves y los siete Onanitos...
Qué idea tan repugnante).

11:56 AM

lunes, 26 de octubre de 2009




Louella Parsons dijo...
Un saludo desde las siguientes coordenadas:

53° 10′ 1″ S, 70° 56′ 1″ W

2:20 PM

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Monsieur de Sans-Foy dijo...
¡LOUELLA,darling!
Pero, ¿Dónde diantres te ha llevado ese enloquecido de Rainer María?
Chica... ¡En plena temporada de ópera en Covent Garden, y tú cazando guanacos por el Hemisferio Austral!
No... si seguro que es muy divertido. Pero no acabo de encontrarlo de buen tono. ¿Qué va a decir TODO EL MUNDO cuando sepa que has cerrado tu casa de Londres en plena temporada de baile?
Te advierto que en casa de los Hastings y de los Darrington no se hablaba de otra cosa.
-¡Esa descarriada! ¡A quién saldrá!
-A su tía abuela Carlota Augusta, que se casó tres veces. La última, con su cochero, (dijo el canalla de Freddie Darrington)

8:23 PM

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Louella Parsons dijo...
SANS-FOY, dear:
Ninguna latitud es lo suficientemente lejana para huir de los aburridos bailes londinenses, hoy en día abarrotados de gente sin clase que engulle los delicadísimos petits fours traídos de Rupelmeyer como si fueran emparedados de carne.

12:37 AM

sábado, 5 de septiembre de 2009




Monsieur de Sans-Foy dijo...
Yo me declaro desde aquí expresamente contrario a todo boicot, ¡Ha sido Louella! ¡Que la castiguen sin postre!

(Me encanta el papel de acusica)

1:08 PM

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Louella Parsons dijo...
SANS-FOY, querido, ¿de quién heredaste esta desconocida afición tuya a cocear?

1:30 PM

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Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, querida...
No calces espuelas, que antes de cocearte a tí, me quito las herraduras.

¡Ah! Dale recuerdos a tu prometido, Rainer-María.
El otro día salió su foto en "Yatchs & Castles", con un montón de perros peludos.
(Chica... es tan feudal...)

2:35 PM

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Louella Parsons dijo...
Feudal y ¡rural!, querido SANS-FOY.

A pesar de mis amables y sutiles sugerencias para "desestrechar" su mente, mi pobre Rainer no tiene más aficiones que comer roulanden y pez gato ahumado.

7:14 PM