"Querida, nunca entendí para qué servían los castillos... hasta que nos volvimos todos tan demócratas".

viernes, 11 de junio de 2010

Louella Parsons dijo...
-Roooose, Rooooose….tráeme las sales de mamá, rápido…..bueno, espera, antes de irte lee esta noticia en el Times

"SS. AA. Reales e Imperiales, Clarence y Eleanor, duques de Bollington, anuncian el feliz compromiso de su primogénita Lady Harriet de Bollington Court con Su Señoría el vizconde Eugène Maurice Guillaume de la Tour de Sans-Foy".

-ahora ve a por esas sales, bueno, mejor trae la botella de ginebra…….


Querido SANS-FOY,

-¿Cómo te atreves?
Y no me digas, te lo iba a contar, querida Lou porque no lo soportaría.
Tu falta de consideración y tu insoportable desdén al no avisarme de tus proyectos me han dejado estupefacta.

Comprendo que te hayas vuelto idiota, como cualquier enamorado, y entiendo que tu compromiso con Lady Bo no amenaza ni tu fortuna, ni tu educación, ni siquiera tu apellido, pero tu desprecio hacia mi demuestra una falta de distinción impropia de un gentleman.

Pero lo soportaré, Eugène, no creas que me quedaré encerrada en Parsons Manor lamentándome como un buho solitario.

Al menos, Lady Bo es P.L.U. (ya sabes, people like us) aunque a veces, y no te enfades, querido, me he preguntado dónde se educó tu feliz prometida, después de haberle visto devorar el caviar como si se tratara de un vulgar porridge.

3:46 PM
__________

Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, querida:
No seas dura conmigo. Todo condenado a pena capital merece clemencia en sus últimas horas.
En este momento estoy ocupadísimo con el sastre, ese maldito embalsamador egipcio.
Mañana sin falta te contaré cómo ocurrió todo.
Créeme: la cosa tuvo su gracia.

P.S.: Si ves a Miss Tipton, NO le des recuerdos de mi parte.

Yours faithful, as usual

Eugène

4:27 PM

sábado, 15 de mayo de 2010

Arnold Fitzwilliams dijo...
- ¿Le he hablado alguna vez de la loca que habita en Parsons Manor, Miss Tipton? Oh, no es algo que deba preocuparle, al menos en casi ninguna ocasión. Se trata de una hermana de tía Lou. No, no es ninguna de las que Ud. conoce. Es otra. Usted no ha oído hablar de ella porque está totalmente prohibido, así que es inútil comentarlo con nadie más de esta casa porque todos lo negarán. Puede hacer la prueba, si quiere. Ella vive en el torreón del ala norte y por la noche la desatan para que salga a pasear. El Doctor Pumpkins recomendó que saliese de noche por el jardín, parece ser que eso logra calmarla algo. Precisamente le gusta mucho pasear cerca del cottage donde se aloja Ud., Miss Tipton, yo creo que debe de ser una manía o algo así. Si Ud. cierra muy bien las ventanas no tiene nada que temer. Lo principal es que Ud. no se asome aunque escuche ruidos raros: a ella le pone un poco nerviosa que la gente se asome para verla. Una vez... pero quizás no deba hablar de eso ahora. Y no se asuste por los gritos, el Doctor ha dicho que son normales en un caso como ése. Y también está lo de la carne sin cocinar y... oh, qué tarde es. Debo tomar mi lección de francés, Mis Tipton. Muchas gracias por los bombones, no crea que he olvidado lo de la fotografía del señor McGrog.

2:15 PM

viernes, 14 de mayo de 2010

Ebenezer McGrog dijo...
- Arnold: sé lo mucho que te gusta el circo, y se da la singular circunstancia de que acaba de instalarse uno en el pueblo. Esta mañana, al ver los brillantes carromatos, las fieras enjauladas y todas esas gentes extraordinarias venidas de lejanos rincones, pensé en ti y me dije: cómo disfrutaría el joven Fitzwilliams con todo esto. De modo que, si consigues observar una conducta medianamente aceptable en los próximos días, es posible que te conceda permiso para que acudas a alguna de las sesiones. Y quizás sería buena idea que llevases contigo a la señorita Theodorakis... Sólo una cuestión más, muchacho: quisiera pedirte un pequeño favor.

8:56 PM

jueves, 13 de mayo de 2010

Wilbur Porridge dijo...
(Interior. Wilbur Porridge se encuentra sentado en una mesa. Está escribiendo una carta mientras lanza miradas nerviosas, por encima del hombro, hacia la puerta cerrada del cuarto)

Venerada Miss Tipton.

Espero que algún día pueda perdonar el atrevimiento (aunque sé que es inexcusable) que supone dirigirme a usted mediante esta carta. Tengo que confesarle que la primera vez que la vi, paseando por los jardines de Parsons Manor, quedé impresionado por la dignidad y sensibilidad que emanaba de su altivo porte. Más tarde, por las conversaciones casuales que tenía oportunidad de escuchar mientras servía té y pastas, pude confirmar mi primera impresión, y apreciar la profundidad y riqueza de matices de su espíritu. No tengo la temeraria osadía de aspirar a nada. Se que habitamos mundos muy distintos, y se perfectamente cuál es mi lugar. Y sin embargo… ¡Pero no! Hablar de otras cosas excedería el límite de lo tolerable, y únicamente quiero asegurarle que en mi tiene, tanto a su más fiel servidor, como a su más ferviente admirador. Devotamente.

Ebenezer McGrog

(Porridge mete la carta en un sobre, lo cierra, pone en él un sello, abre la puerta y, tras mirar a uno y otro lado del pasillo, abandona sigilosamente la estancia)

8:20 PM
__________

Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, querida:

La ciudad es agotadora.
Simplemente: no puedo soportarlo más.

Esta semana he comido fuera cinco veces. (Sí... ya sé que aún es Jueves, pero es que el Martes me tocó comer fuera dos veces: una con Herta y Ambrose van de Guays y otra con Muchison, Murchison & Slotkins. Quelle horreur!)

Rainer me ha dicho que os quedáis en Londres, al baile de la Embajada del Japón.
Los canapés de Sushi no son mi fuerte, pero supongo que habrá buen ambiente, con todos esos amarillos de frac haciendo reverencias.
(Además... con Mary Tipton en Parsons Manor, entiendo que no tengas prisa por regresar al campo).

Querida, si no te importa, me instalaré allí hasta el Lunes.
A Porridgele vendrá bien un cambio de aires. ¿Sabes? Últimamente se ríe solo en su habitación. Será el stress.

Me llevo a Kostas Theodorakis, el armador. (No te preocupes: sabe comer con cubiertos). Su hija Anaxágora es una deliciosa criatura de ojos negros. Demasiado vivaracha para mi gusto, pero me servirá de carabina si Mary Tipton ataca sur les courtes distances.

Te lo contaré todo.
(Cuidado con el sake. Es traicionero como un taxista en el Soho).

Yours

Eugène de Sans-Foy

9:47 PM
__________

Ebenezer McGrog dijo...
"Anaxágora, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Mi pecado, mi alma. A-na-xa-go-ra... ¡McGrog, viejo idiota, deja de ponerte en ridículo! ... Vaya, la sexta vez que llaman del jardín. Lo cierto es que noto a Miss Tipton alterada y con un brillo algo demente en la mirada. Y Milady, mientras, en Londres, el canallesco irlandés pelando la pava con Rose, Monsieur instalado con el señor Teodorakis y esa...criatura deambulando como una ninfa de los bosques. No sé cómo va a terminar esto pero preferiría hacer frente a una carga de ulanos. ¿Dónde diablos se habrá metido Arnold?"

11:46 PM

martes, 11 de mayo de 2010

GOOD HEAVENS... LA TIPTON!



Louella Parsons dijo...
Mi querido SANS-FOY,

Estoy escandalizada.
Tú sabes que siempre me inspiraron mucho recelo las personas que hablan con acentos rurales y que, además, lejos de querer corregirlos, ¡perseveran en ellos!

Ayer papá y yo encontramos algunos de estos personajes en el hipódromo comprando y vendiendo caballos como si estuvieran en un bazar.

Qué mal gusto, querido.

Papá siempre dice que cuando se trata de caballos, la desconfianza es el camino más seguro y debe aplicarse el escepticismo más severo.
Las decisiones tardan en llegar y, por supuesto, llegado el caso de comprar o vender, ninguna transacción económica debe hacerse en público.

Desprenderse de los caballos como si fueran animales es una práctica habitual entre los campesinos pero nunca lo habíamos visto en el hipódromo, hasta ayer.
Una mancha en la historia de esta legendaria institución.

11:37 AM
__________

Mary Tipton dijo...
Querida Louella.

Te escribo para hacerte participe de la efpifanía que se ha obrado en mí. He visto la luz. Años perdidos buscándome, intentando agradar a la sociedad, intentando - infructuosamente- agradar a los hombres (o por lo menos a uno de ellos), desaprovechando mi vida.

He conocido la obra de la rapera radical Da Lil' Polloo. Se han abierto mis ojos. Su verdad es mi verdad. Debo estar orgullosa de lo que soy, una mujer. Una mujer luchadora que va a dedicar su vida a ayudar al resto de mujeres a abrir los ojos y llegar al máximo de sus posibilidades como humanas.

Lo dejo todo. Abandono la sociedad, abandono mi infructuosa búsqueda de varón. Mi cuerpo es un templo. Un templo consagrado a la igualdad.

Como sabes, desde que perdimos a nuestros padres, mi hermano Puffy y yo no hemos estado muy unidos. Tras sus intentos de acceder a MP o Whitehall, el pobre Puffy ha tomado una extraña decisión y ya no es Puffy, es el reverendo Aloysious Tipton y le ha sido asignada la misión anglicana de Lekeitio-Mundaka, un extraño lugar que no sé donde está pero cuyo nombre asusta. Estoy sóla, pero soy fuerte y tengo una misión.

Tengo muchas ganas de verte. Te comunico, para que se lo hagas saber, que acepto la oferta que me hizo Mama Parsons y me instalaré unos meses en Parsons Cottage. Dile al buen McGrogg que no se preocupe, buscare una viuda que me ayude con las labores del hogar.

Cuantas cosas haremos juntas. Tomo el próximo vapor a Bristol y te enviaré un telegrama anunciando mi llegada.

Saluda a tu Rainier.

Mary

3:56 PM
__________

Wilbur Porridge dijo...
Respetado tío Seamus:

Debe saber que mi señor acoge estos días a un visitante griego pero a pesar de ello dotado de admirables modales. El caso es que, al deshacer su equipaje siguiendo instrucciones estrictas de mi señor, encontré algo que tenía todo el aspecto de ser una botella de vino pero en cuya etiqueta decía “Retsina”. Despierta de este modo mi curiosidad me las arreglé para aflojar el tapón sin que se apreciara la rotura del lacre, y procedí a probar el contenido. Y he aquí que el sabor me recordó aquélla vez en que , siendo niño y estando en el sur, apliqué la lengua al costado de un pino, árbol hasta entonces desconocido para mí, para probar aquella sustancia ambarina que rezumaba el tronco.

Sin embargo, superado el sobresalto inicial, y tras haber realizado una segunda ingesta, debo decir que los efectos del brebaje eran muy similares a los de cualquier otro vino más cotidiano. Lo que le transmito porque sé de su incansable búsqueda de nuevos ingredientes con los que preparar las bebidas espirituosas que son el orgullo, no sólo del alambique que cuidadosamente oculta en el granero, sino de toda la comarca, que está al tanto de tal ubicación. Debo añadir que transcurridas veinticuatro horas desde la primera toma no se aprecian en mi persona síntomas alarmantes, ni tampoco pérdida de visión. Suyo afectísimo.

W.

5:07 PM
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Ebenezer McGrog dijo...
"Good Heavens, la Tipton..."

5:31 PM
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Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, my dear:

Se empieza por tratar a los caballos como si fueran animales y se acaba por tutear a los criados o votar a los laboristas.
La decadencia de Roma fue una cosa así.

Como dice el abbé Fausse-Maigre, en sus célebres pensées:

El trato con los caballos hizo caballeros a unos y caballerizos a otros. La plebeyez y el olor corporal acaban siempre por delatarse.


Yours faithfull

Eugéne de Sans-Foy

6:27 PM
__________

Monsieur de Sans-Foy dijo...
¡Horror, terror y vituperio, LOU, querida!

¡Mary Tipton, camino de Parsons Manor!

Me crucé con ella fugazmente en Londres (Cosa curiosa: esta vez era ella quien parecía deseosa de darme esquinazo)
No sé lo que pasa por su cabeza, pero vestía como un híbrido entre Mary Poppins y una bailarina hindú.
Recomiendo una distancia de seguridad de una milla.

Si se confirma su voluntad de instalarse en el cottage del jardín, tendremos que convocar brain storming y solicitar cuanta ayuda podamos conseguir.
(Quién sabe qué aberraciones sufragistas obnubilan su mente)

¡Es la paz de nuestras almas lo que está en juego!

6:58 PM

jueves, 6 de mayo de 2010

Rose Downstairs dijo...
Querido diario…¡por fin es jueves! El jueves es, por si no te habías dado cuenta bobalicón, el día que Parsons Manor calienta motores de cara a las peripecias del weekend nuestro de cada semana. Si difícil es saber qué extraño suceso encenderá la mecha que detone nuestras aventuras más lo es conocer las consecuencias del original fenómeno explosivo. Y esa incertidumbre ante lo inopinado, insospechado e incógnito me pone…¡cómo me pone! El caso es que sin atreverme a adelantarme a los acontecimientos sospecho que tendremos visita de algún personaje llegado de la exótica Grecia. Tal vez algún rico magnate naviero. Seguramente amigo del atlético Sans-Foy, porque al señorito Rainer no le veo yo alternando con esos alocados habitantes mediterráneos cuyos principios vitales giran en torno a la diversión, el dolce far niente y la plena dedicación al bronceado integral de sus espectaculares y esculturales cuerpos bajo el intenso sol de las latinas latitudes…¡Por amor de Dios, Rose! ¡Una gobernanta luxury class no puede, no debe dejarse llevar por ese tipo de bajos y mundanos impulsos! Basta de ensoñaciones y al trabajo. A ver, entonces Milady Parsons manda comprar queso Feta, panes de pita, olivas negras de Kalamata, ouzo, vino Retsina, y yogur, mucho yogur. ¿Cómo será? ¿Vendrá solo o acompañado de alguna glamurosa dama? ¿Tendrá la nariz tan recta como se dice? En fin…ya queda menos para despejar dudas. Voy a ver si el Sr. McGrog sabe algo al respecto…

9:57 AM
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Ebenezer McGrog dijo...
El interés que me suscitan los asuntos helenos desde la muerte de Alejandro el Grande es relativo, Rose. No te dejes llevar por ensoñaciones románticas, porque me temo que aquello no es lo que era (menos mal que los frisos del Partenón están a buen recaudo). En cualquier caso, parece ser que la agenda social de Milady no nos concede tregua: convendría ir quitando el polvo a la colección de crateras.

1:50 PM

lunes, 3 de mayo de 2010

SERÍAN UNOS BEINTE



Arnold Fitzwilliams dijo...
Hamigos: los espias alemanes secuestraron a Rose serían unos beinte. el biejo McGrog me ayudó a rescatar a Rose y ubo una gran vatalla. logré apresar al gefe de los espias con mi arco y de premio el biejo MacGrog me a dejado un guebo de abestruz que se trajo de una guerra de africanos.

Arnold

parsons Manor

9:18 AM

domingo, 2 de mayo de 2010

¿QUIÉN LE PONE EL CASCABEL A LA COCINERA?


(La señora Muffwater)

Louella Parsons dijo...
Mi fiel McGROG,

Como siempre, eternamente agradecida.
Tu implacable y personal batalla de Bannockbum trasladada a la cocina de Parsons Manor por la defensa de nuestro honor ha terminado con los traidores camino de la cárcel.
Sabes que detesto los escándalos pero no puedo consentir que se nos hayan engañado de una forma tan humillante.

Lo único que me tranquiliza tras esta lamentable conspiración es tu incondicional apoyo y presencia en esta casa.
Tan sólo queda un problema por resolver, mi fiel McGrog, y me temo que, una vez más, debes ser tú quien lo resuelva.

Se trata de ese monstruo de ingratitud llamado Muffwatter.

Confío en tu sabio criterio y dilatada experiencia para recordarle a la cocinera dónde están situados los límites de sus derechos en esta casa.

12:18 PM
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Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, querida...
Tu Rainer me tiene preocupado.
No soy de los que lloriquean por cachorros abandonados, canarios perdidos y cosas así. Pero, ver a todo un hombretón languideciendo como un hipopótamo con dispepsia, sin mirar siquiera las bandejas de lengua en salsa... es algo que me parte el corazón.

No se ha portado bien y lo sabe.
Ha sido egoísta, marrullero y desleal. Pero, tal vez hemos sido demasiado duros con él:
Lo que más le dolió fue que le dijeras que nunca te gustaron los manatíes disecados que te regala en tus cumpleaños. Se ve que le ponía mucha ilusión.

En fin, querida: no me queda sino aguardar a que tu magnanimidad se imponga sobre tu sentido de la Justicia.
Seguiré capeando el temporal de lágrimas, (aunque te advierto que, como siga confundiendo la servilleta con el pañuelo... me pasaré al bando de los irreconciliables)


Yours faithful

Eugène de Sans-Foy

5:07 PM
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Rose Downstairs dijo...
Querido diario:

vengo de visitar a mi tío John Harry Horace George Walter Arthur Marcus Edward Bryan Charles Frederik Reginald Tomas Paul Randolph Albert Percibal Anthony Christopher Elliott Kenneth Jeremy Lawrence Charlesworth-Knighton, al que todo el mundo llama "Syd". Es un viejo depravado, y simpatizante de ese maldito cáncer laborista que asola nuestra patria, que pasó sus años mozos en el maloliente Londres del estallido generacional punk. Un vicioso del alcohol, el juego y las mujeres más jóvenes que él. Dicen las malas lenguas que tuvo un amigo que fascinado por su petulante degeneración, tomó de él su apodo. Dicho amigo fundó un grupo musical que se dedicaba a agredir cualquier tipo de sensibilidad melómana, gozó de un insospechado éxito entre la juventud de la época y terminó muriendo víctima de un éxito acelerado en una mente de corto recorrido. El tío "Syd" fue más listo. Se largó a Benidorm con un dinerillo que sustrajo a sus amigos músicos una noche loca y allí conoció a una jovencita -María Jesús creo que se llamaba- que entonces empezaba en el negocio del espectáculo e iba dando la paliza de acá para allá con su acordeón cantando una canción que se titulaba "Los pajaritos". El tío "Syd" le hizo creer que era un experimentado mánager, ya que había conocido en Londres los diversos tejemanejes del mundillo musical para encumbrar a cualquier palurdo en lo más alto de los hit-parades, y comenzó así su fructífera relación con aquella jóven de quien parece que hasta se llegó a enamorar de él. El caso es que consiguió hacerse con el control de sus cuentas bancarias que por aquel entonces se hallaban repletas de pingües beneficios y como la jovencita era una máquina de hacer dinero el tío "Syd" se dedicó a darse la gran vida a costa del acordeón y "los Pajaritos" de la tal María Jesús. De cómo pasó a hacerse proxeneta en un club de alterne de las afueras de Almoradí no hay noticias en la familia. y mucho menos de su aparición en un banco del parque de Loughborough ataviado con las ropas de los Hare-Krishna en una gélida noche de invierno británico, que a la postre parece que es la causa de su estado catatónico actual. El caso es que hay sospechas de que aunque se encuentre absolutamente alelado, el tío "Syd" sea poseedor de una gran fortuna en Gibraltar y claro, querido diario, eso es motivo más que suficiente para aguantar una vez al mes sus groserías acerca de la aristocracia inglesa, que es la única gente decente que queda en este bendito país…

6:27 PM

viernes, 30 de abril de 2010

LA NOCHE DE LAS SALCHICHAS LARGAS


(Frau Gertrud Glutenfinger, de la charcutería "Die Schöne Müllerin")

Rose Downstairs dijo...
Ha estado ud inmenso, Sr. McGrog. Ha mantenido la verticalidad a pesar de recibir la tremenda descarga eléctrica de la fraü. Quién iba a pensar que era un modelo experimental de cyborgwoman de la DKW Corporation. Es ud. todo un titán. Déjeme, déjeme que le aplique un poco de reflex en los biceps que es muy bueno para las contracturas musculares. ¡Es ud. un héroe, Sr McGrog! ¡Todo un Aquiles de los Highlands!

10:20 AM
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Ebenezer McGrog dijo...
El ataque dio comienzo con puntualidad. Debo destacar, ante todo, el comportamiento valeroso de Rose y del pequeño Arnold, cuyo ánimo y determinación no decayeron en ningún momento y fueron esenciales para la victoria.

Nuestra súbita irrupción por el doble fondo de la alacena y el sonido guerrero de la gaita ejercieron un efecto paralizante sobre el enemigo que nos proporcionó una ventaja inicial apreciable. Sin embargo, hay que admitir que, una vez superada la sorpresa, el enemigo se batió con fiereza germánica. La Fräulein emergió de las sombras como Grendel, el monstruo de Beowulf, y sus voces de mando hubieran helado la sangre del más curtido veterano.

Pero la fortuna sonríe a los audaces. El duelo a sartenazos entre Rose y la valkiria por encima de las mesas y los fogones merece pasar a los anales de Parsons Manor, y los impactos del tirachinas de Arnold sobre el cuarteto tirolés resonaron en la noche como el tableteo de una Vickers. Por su parte, el llamado “Edelweiss” apareció vestido de primera doncella por alguna torcida razón y dio muestra de su perfidia tratando de estrangularme infructuosamente con el cordel de atar el roast-beef. Un certero golpe de cornamusa bastó para dejarlo fuera de combate.

Al término de la refriega la zona de cocinas ofrecía un aspecto similar al de la campiña de Flandes en 1916. Me temo que la reparación de los desperfectos será onerosa.

Los prisioneros han quedado a cargo del sargento Blops –no sin cierta inquietud por mi parte. Sólo queda añadir que, justamente en el instante en que el furgón policial se alejaba apareció el criado de Monsieur de Sans-Foy con una espingarda yemení entre las manos y gritando: “sujetadme o no respondo”. Rose, educadamente, le hizo saber que su aportación era de agradecer pero “ya no resultaba necesaria”

Y eso es todo Milady. Me honra poder comunicarle que “the day is yours” y la casa ha quedado libre de presencia extranjera, si exceptuamos a Su Excelencia el barón.

2:38 PM
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Monsieur de Sans-Foy dijo...
Lou, querida:

¡Albricias!
Veo que estás de nuevo al mando.
Camino de Parsons Manor, Porridge y yo nos hemos cruzado con la horda germánica, que se dirigía al pueblo en el coche del sargento Blops...
Iban algo apretaditos, (el sargento, sobre las rodillas de Frau Glutenfinger)

He tenido que apear a Porridge para cargar con Rainer, camino de Londres:
No deja de llorar...
¿Qué vamos a hacer con este muchacho?

(Por cierto: mientras enfilábamos el camino de salida, Arnold Fitzwilliams ha conseguido introducir en el habitáculo del Bentley dos aerolitos de considerable tamaño.
Alguien debería hablarle de la Convención de Ginebra: al menos, de lo relativo al personal no beligerante)

Ciao, darling. Te dejo a Porridge. Tiene instrucciones para ayudarte a afrontar el regreso de la señora Muffwater (o eso creo)

Eugène de Sans-Foy

8:20 PM

jueves, 29 de abril de 2010

LA CALMA ANTES DE LA TORMENTA



Ebenezer McGrog dijo...
Vayamos a los hechos, Rose. La situación es crítica: la Sra. Muffwater se ha ausentado en confusas circunstancias y una horda germánica se ha infiltrado en Parsons Manor tomando el control de la zona de servicio. El grupo está capitaneado por una fräulein de proporciones paquidérmicas al frente de cuatro turbios individuos ataviados de tiroleses. Uno de ellos, el que llaman Edelweiss, ejerce las labores de lugarteniente y contrarresta su aspecto poco varonil con una taimada astucia.

La espera de refuerzos -sí, hablo de Porridge, en momentos como éste “cualquier” ayuda es apreciable– no puede demorar la toma de decisiones. Esta noche, releyendo a Clausewitz y los Comentarios a la Guerra de las Galias, he recordado que los grandes generales atienden a las enseñanzas de la Historia. Y de eso, aquí, tenemos para dar y tomar: has de saber, Rose, que esta casa se alza sobre las ruinas de una fortaleza normanda, cuyos sótanos conectan con la zona de cocinas a través de un pasadizo secreto al que se accede desde un falso panel situado en la cámara de mapas. Mi plan es sencillo: consiste en efectuar un ataque relámpago de madrugada a través del pasadizo, y, aprovechando el sueño del enemigo, maniatar a la caudilla y neutralizar al cuarteto bávaro con los instrumentos que encontremos a nuestro alcance. Afronto la operación con moderado optimismo ya que el pequeño Arnold se ha ofrecido voluntario y yo, después de mucho cavilar, he aceptado su ofrecimiento (siempre le digo a Milady que este muchacho llegará a Par del Reino si antes no da con sus huesos en un presidio).

11:45 AM
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Rose Downstairs dijo...
¡Qué emocionante Sr. McGrog! Nunca me imaginé que formar parte de la plantilla de Parsons Manor como Gobernanta luxury class residente fuera tan excitante. Voy a tener aventuras para contar a mis sobrinos para dar y tomar. Y hablando de tomar, tenga ud cuidado. La idea de la blitzkrieg contra los teutones me parece fantástica, pero cuídese mucho de la fraü que es de cuidado. Ayer vi con mis propios ojos como vencía sin despeinarse a todos sus subordinados en una tanda de pulsos simultáneos y luego fue capaz de derrotarles en la revancha a soka-tira en modalidad "arrancada" (a golpe de riñón). Más tarde hizo unas series de "levantadas" de nevera a mano cambiada y terminó con unas katas de capoeira a ciegas con las que destrozó todo el alicatado de la cocina. Una bárbara. ¡Una auténtica walkiria!

4:43 PM
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Ebenezer McGrog dijo...
Hora H: 2:00 a.m. Equipo ligero de campaña y media ración. El ataque comenzará a los sones de Scotland The Brave. Deberá ser, en la medida de lo posible, fulgurante y brutal. Yo abriré la marcha y tu irás detrás, Rose: te sugiero que practiques con el tomahawk hasta la noche. Arnold cubrirá el avance con su tirachinas.

"Media legua, media legua,
Media legua ante ellos.
Por el valle de la Muerte
Cabalgaron los seiscientos"

6:50 PM
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Rose Downstairs dijo...
Sr. McGrog, ¿cree que estaremos de vuelta para la cena o debemos pertrecharnos con unos sandwiches de pepino y roastbeef con manteca de cacahuetes por si se alarga la jornada? Se lo digo porque si me meto en faena luego a ver cómo voy a coger el bazooka con las manos llenas de grasa.

Otra cosa: ¿le parece que lleve la cofia de camuflaje tipo selva o la de motivos del desierto?

10:35 PM

miércoles, 28 de abril de 2010

FIN DE LA PESADILLA



Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, querida...
¡Estamos salvados!

Con la inestimable ayuda de Porridge y mi olfato de sabueso, creo haber resuelto el desagradableAsunto Sauerkraut:

¿Hace cuánto tiempo que no VES a la señora Muffwater?
Sí, sí... Sé que la has oído refunfuñar en la cocina... pero, ¿La has VISTO últimamente?
Con su caracter de górgona, nadie, salvo Mildred, la esfera, se atreve a penetrar jamás en sus antros subterráneos. Incluso McGrog se comunica con ella por el interfono.

PUES BIEN: Ocurre, señores del Jurado, que esta semana se celebra en Baconham Palace, Yorkshire, la famosísima Feria del Cerdo...
¿Y qué es lo que más le gusta de este mundo -aparte del ron- a la señora Muffwater ? ¡Una buena carrera de cerdos!

Largas pesquisas, en las que han intermediado –no del todo desinteresadamente- corredores de apuestas y entrenadores de cerdos, nos pusieron sobre la pista:
La señora Muffwater se largó el Lunes a Yorkshire, y no piensa volver hasta el Sábado por la tarde.
¿Urdió la fuga ella sola, o con ayuda de otros?
Las evidencias, querida Louella, señalan irrefutablemente a tu Rainer como auxiliador necesario.
¿Y quién diantres está entonces en mi cocina, te preguntarás?
También para eso tenemos respuesta:
¡La impostora es Frau Gertrud Glutenfinger, propietaria de la charcutería “Die Schöne Müllerin”, quien fue traída en secreto por tu Rainer, a fin de satisfacer en él oscuros e inconfesables apetitos carnales! ( de carne de cerdo, para ser exactos)

El asunto es grave, sin duda... pero, si maniobramos con premura, aún podemos salir airosos:

Como primera medida, te sugiero que envíes a McGrog a despejar la cocina, manu militari, de toda presencia enemiga.
Liberado el teatro de operaciones, debes encargar a Rose que asuma, con caracter interino, las altas funciones de la señora Muffwater. (Cuando ésta vuelva, tendrá mucho que callar... y si refunfuña, será por lo bajinis).
Como colofón y moraleja del asunto, me atrevo a proponerte una ininterrumpida sucesión de menús de pescado... proscribiendo estrictamente todo ingrediente porcino:
Creo que tu Rainer aprenderá para siempre quién lleva los pantalones en Parsons Manor.

De nada, querida...
Lo demandó el Honor y obedecimos.

Yours faithful

Eugène de Sans-Foy

10:09 AM
__________



Louella Parsons dijo...
Me dejas estupefacta, mi querido SANS-FOY.

¿Feria del Cerdo?

Nunca había oído hablar de nada tan ridículo.

¿Y dices que Muffwater se ha trasladado hasta Yorkshire para asistir a esa horrible carrera sin consultarme y ayudada por Rainer?

Querido Eugène, creo que en este penoso asunto debo actuar sin vacilación y aunque no tendré en cuenta alguna de tus recomendaciones como trasladar a Rose a la cocina (¡oh querido, estaría perdida sin ella en este océano de traiciones!) o una dieta a base de pescado (a Rainer le encantan los arenques), sí creo que debo tratar este grave incidente con McGrog, el único que no ha perdido la cabeza en esta casa.

Recuperaré mi posición en esta casa, Eugène y pondré a cada uno de los traidores en su sitio y te confieso, querido, que el de Rainer, está todavía por decidir y puede que se encuentre en Metternich.

4:40 PM

martes, 27 de abril de 2010

NEVER SURRENDER!



Louella Parsons dijo...
Mi querido SANS-FOY,

Siento que estoy perdiendo en control en Parsons Manor.

Desde que mamá se declaró inútil para cualquier decisión doméstica (y de cualquier otra índole) tuve que ser yo la que asumiera semejante responsabilidad.

Como te imaginarás, este cometido exige un trabajo extraordinario y, a veces, me siento desfallecer pero me digo a mi misma que una Parsons no debe amilanarse ante la perspectiva de escalar una enorme montaña y dignamente me recompongo.

Pero con lo que no contaba era con confabulaciones entre Rainer y la Sra. Muffwater.
Como lo oyes.

Sabes que a Muffwater siempre le tuve un miedo espantoso y nunca me he atrevido a cuestionarle un menú.
Su absoluto dominio del área cocina y anexos-, incluidos proveedores de víveres, afiladores de cuchillos y otras especies necesarias para la cocina de Muffwater-, es incuestionable e indestructible.

El caso es que, mi querido Eugène, Rainer y Muffwater se han aliado.

Desde hace algunas semanas en Parsons Manor cenamos todos los días ”sauerkraut”, esa horrible e indigesta col fermentada, comida favorita de Rainer, que todavía no he descubierto si es plato principal o acompañamiento de algo.

Muffwater dice que es muy saludable y que nos conviene a todos. No hay nada más que decir.

Querido, lo que no es saludable es mi existencia en esta casa.

5:40 PM
__________


Monsieur de Sans-Foy dijo...

Querida LOU:

Estoy francamente aterrado por tus noticias.
¡Sauerkraut!

¡Mi sangre normanda se rebela!
¿Para eso expulsamos a la Inquisición Española?
¿Para eso se marchitó la flor de nuestra juventud sobre los verdes campos de Francia?
¿Para eso combatimos por tierra, mar y aire?

¡Sauerkraut! ¡Dios Santo!
¡No en nuestra Isla!

El asunto es de tal gravedad que recabaré toda la ayuda posible.
Espero que Porridge nos asista con su proverbial clarividencia. Incluso estoy dispuesto a acudir al tío Seamus, ese oráculo rural (y pesetero).

De momento, te sugiero que le confíes tus cuitas a McGrog.
Últimamente le encuentro algo propenso a hacer economías (sospecho que las pastas mordidas que nos sirven con el té no son responsabilidad exclusiva del pequeño Arnold)
Apela a su patriotismo. Por ahí quizá consigamos algo.

Y encomiéndate a Dios y a San Jorge:
Rule, Britannia!
¡Venceremos!

5:56 PM
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Rose Downstairs dijo...
Vaya, la deutschefever alimentaria invade Parsons Manor. Sauerkraut, Chucrut, Steckrübeneintopf, Kohlrabi, Spätzle, Knödel, Mehrkornbrot, Apfelschorle y de postre tarta Selva Negra. Así me explico yo que la otra noche Milady se encaminase a su habitación marcando un perfecto y marcial paso de la oca…

6:16 PM
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Ebenezer McGrog dijo...
Sígueme, Rose, no tenemos un segundo que perder. He excavado un hoyo en el calvero de la tejeda y me propongo rellenarlo con todos esos tarros de bazofia goda antes de que el barón despierte de la siesta. Y ni una palabra de esto a Milady. Será un secreto entre nosotros: la delgada línea roja.

6:31 PM
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Rose Downstairs dijo...
Sr. McGrog, también tendremos que destruir todo el cultivo de coles que el prometido de Milady tiene de tapadillo en el cobertizo que hay junto al invernadero. Pero habrá que tener cuidado de no despertar a los temibles pastores alemanes que el señorito Rainer se trajo de su querida tierra germana para cuidar de que nadie le robara una sola col de su plantación. Tendremos que idear un plan para deshacernos de ellos. Estoy pensando que Mary Schelling-Dron me habló el otro día de ciertos pollos cargados con hormonas que obran maravillas en cuanto a desviaciones de los hombres en su natural ser de machotes…

7:05 PM

domingo, 25 de abril de 2010

Ebenezer McGrog dijo...
- Rose, recuérdale a la Sra. Muffwater que "esa repugnancia verdosa" se llama moho y forma parte de la creación al igual que el rododendro o las perdices. Tengo entendido que algunas tribus de Saskatchewan lo utilizan por sus virtudes curativas, y creo que el joven Dr. Fleming anda interesado en el asunto -no me extrañaría que ese muchacho llegara lejos.

Todo esto viene a cuento porque acabo de rescatar del cubo de la basura medio plumcake perfectamente apto para el consumo humano. Basta con raspar un poco con el cuchillo -¿ves?- y ya está.

6:28 PM
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Rose Downstairs dijo...
¡No, no! ¡No lo haga, Sr. McGrog! No le quite el moho al plumcake, que forma parte de un nuevo producto transgénico híbrido de bizcocho y cabrale's cheese con el que intentamos abrir una línea de mercado alimentario que llamaremos "La alhacena de Parsons Manor"…

6:37 PM

sábado, 24 de abril de 2010

Ebenezer McGrog dijo...
Celebro que el percance del Duque de Edimburgo no haya tenido consecuencias graves. Recuerdo haber comentado con su cochero que no me parecía adecuada la disposición de los ponis en el tiro.

10:13 AM
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Louella Parsons dijo...
LOU, querida:

Sé que andas liadísima en Londres, comprando tus modelitos para Ascott y los bailes de Primavera.

--

¿Ascott?

No, Eugène, este año no acudiré a Ascott. Te parecerá extraño pero he decidido restringir mi presencia en tantos actos públicos.
Súbitamente, me he sentido como un estúpido ornamento en estos eventos sociales en los que todos te miran para luego despellejarte sin piedad.
Y honradamente, querido, me estremece la idea de llegar a estar “muy vista” como las aburridas gemelas Poppins o la insufrible Mary Tipton que, por cierto, quiere pasar este fin de semana por Plumcake Castle para saludarte.

Me ha sugerido que vayamos juntas a tomar el té con tía Raspa y así salvarte del abismal aburrimiento que te espera a su lado.

Querido, le veo muy interesada en ti.
Ya te lo sugerí la última vez que me manejó para acercarse a ti y tú, como siempre, lejos de evitarla, fomentas el disparate que pasa por su cabeza de chorlito.



Desde que Tipton se volvió sufragista (siempre dije que esta mujer estaba muy lejos de ser intelignte), decidí que con ella, ni a la toilette

Resumiendo, querido Eugène, nada me complacería más que acompañarte a Plumcake Castle este fin de semana (tenía que explicarte el drama de los dugongos que llegaron ayer a Parsons Manor) pero esta vez me temo que Mary Tipton se me ha adelantado.

Cuídate de ella querido Eugène, que, aunque no lo parezca, es otro dugongo.

11:56 AM
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Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, my dear:
¡Qué tobillo tan providencial!

El accidente de S.A.R., el Duque de Edimburgo, ha venido a sacarme de mi letargo en Plumcake Castle.

La noticia nos sorprendió mientras empujaba la silla de ruedas de Lady Raspa por la rosaleda. (Ya sabes cuánto le gusta disparar sus revólveres sobre las flores a última hora de la tarde)

"Eugène, muchacho... -dijo Tia Raspa- Como gentilhombre de Cámara de Su Majestad, debes partir de inmediato hacia Windsor:
Llévale, de mi parte, un tarro de cataplasma de tuétano. A mí me ha ido fenomenal.
Ah... Y recuérdale amablemente a la Reina que, si sus reales ovejas siguen colándose a pastar en mis tierras galesas, las dispersaré respetuosamente a tiros".


En fin, querida... ¡Me voy para Windsor, cuna la mejor cerveza oscura de Inglaterra!.

(Y Mary Tipton, camino de Plumcake Castle...
A veces, Dios escucha nuestras oraciones incluso antes de pronunciarlas. Alabado sea Su Santo Nombre).

1:37 PM
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Monsieur de Sans-Foy dijo...
POSTDATA:

LOU, querida:
¿Es cierto que McGrog ha cedido a Bucéfalo a las Caballerizas Reales?
Siempre he sospechado que había un siniestro lobbie escocés entre los cocheros.

Seguro que el viejo McGrog ha hecho un buen negocio, pero... ¡Bucéfalo!

(Menos mal que la cosa ha quedado en un tobillo. Si Scotland Yard investiga, podrían acusarle de connivencia con el terrorismo islámico).

1:50 PM

viernes, 23 de abril de 2010

Ebenezer McGrog dijo...
El sentido de la responsabilidad, unido a la condición austera que acompaña al carácter de los McGrog, me obligan a intervenir ante lo que cabría calificar ya como un notorio desorden contable (lucho denodadamente por evitar el término “despendole”).

No ha podido ocultarse a tu natural perspicacia, Rose, que la venturosa relación de Milady con su prometido tiene como contrapartida el haber embarcado a esta casa en una desquiciada carrera de gastos suntuarios rayana en la prodigalidad y que sólo augura calamidades. Ahí está, como aviso a navegantes, el ejemplo del conde de Finchhatton, quien ha tenido que subastar su colección de manatíes disecados para hacer frente al socavón financiero ocasionado por los dislates de su joven esposa.

Lo más grave es que llueve sobre mojado: mi bisabuelo Alvin ya advirtió en su día a la tercera marquesa que un exceso de eventos festivos podía erosionar letalmente el patrimonio familiar. Su consejo no fue atendido y, desde luego, tampoco parece ahora que sea Lady Louella la llamada a poner coto a semejante despropósito (menos aún cuando su teutónico partenaire no se muestra muy dotado para el trabajo y sólo piensa en la onerosa holganza).

Así pues, las arcas de Parsons Manor se desangran, y el mal va a empeorar en los próximos meses si el Gobierno de Su Majestad insiste en emular a los bolcheviques y sube dos puntos las exorbitantes tasas que gravan la lana Cheviot, bastión asediado de nuestra menguante prosperidad.

La gravedad de esta amenaza fuerza mi designación como ministro de finanzas en la sombra con el propósito de acometer un drástico recorte de gastos superfluos. Tú, Rose, serás mi subsecretaria.

1:05 PM
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Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, querida:

Sé que andas liadísima en Londres, comprando tus modelitos para Ascott y los bailes de Primavera.

Ayer recalé en Parsons Manor y hubo dos cosas que llamaron mi atención. Las dos cosas estaban siendo desempaquetadas, y tenían todo el aspecto de dos ENORMES dugongos disecados que, por lo visto, tu Rainer le ha comprado al bueno de Teddy Finch Hatton...

No estoy seguro de que coleccionar dugongos sea de buen tono... pero reconozco que estoy un poco fuera de onda últimamente.

En otro orden de cosas, te diré que, al pedir mi desayuno esta mañana, en lugar de los deliciosos brioches de costumbre, McGrog me ha traído un huevo duro y una bolsita de té que se ha sacado del bolsillo. Una bolsita que tenía todo el aspecto de no ser primeriza en el oficio...

Me ha parecido raro, pero soy del parecer de que es mejor no contradecir a McGrog. Con Porridge sigo la misma política desde hace años. Ahorra tiempo y problemas.

En fin, querida... este weekend estaré en Plumcake Castle: Lady Raspa se ha roto un tobillo. Evoluciona favorablemente, pero pueden surgir complicaciones...
(y si ello sucede, quiero estar cerca de sus 60.000 libras anuales).

Yours, faithful &c.

2:24 PM

lunes, 19 de abril de 2010

CONTINENTALES...



Louella Parsons dijo...
El conde se ha ido sin despedirse.
Te lo advertí querido SANS-FOY: no nos conviene relacionarnos con esta suerte de aristócratas vanidosos y sin modales, cuyos orígenes desconocemos completamente. No se puede esperar nada bueno de ellos.
Hay dos clases de aristócratas: los nuestros y los demás. Tú verás si prefieres Bentleys o globos aerostáticos.

¿Cómo pude imaginar anoche que me podía interesar, aunque fuera remotamente, alguien que viaja en globo?

Eugène, tu macferlán está aquí. Cepillado y planchado. Si vienes tú mismo a recogerlo, no traigas a ningún conde. No te abriré la puerta.

8:03 PM

domingo, 18 de abril de 2010

HASTA LA VISTA, CONDE



Wilbur Porridge dijo...
Informe nº 3 de seguimiento del conde B.D.

Después de tres horas de guardia tras los cortinajes del corredor azul que conduce a los aposentos del conde, un ruido proveniente de la escalera me despierta. Apartando levemente las cortinas me asomo y veo una luz que asciende las escaleras y avanza por el pasillo. Nervioso por los últimos acontecimientos, agarro con fuerza el atizador del que me había provisto al comenzar la guardia, pero cuando la luz se acerca compruebo que su portadora no es otra que Rose, que lleva una bandeja y un sucinto camisón. Repuesta del susto que le ha provocado mi súbita irrupción desde las cortinas, e Interrogada sobre su presencia en ese lugar a esas horas Rose responde, de forma desabrida, muy ajena a su afabilidad natural, que viene a traer “un resopón para el conde” pues, afirma, “es una costumbre que se sigue desde tiempo inmemorial en Valaquia”. Observo, sin embargo, que el mencionado resopón no consiste, como cabría esperar, en un vaso de leche y un trozo de plum-cake, sino en una botella de la Veuve Clicquot y un bol conteniendo lo que parece ser caviar, todo lo cual contribuye a reforzar mis recelos.

10:44 AM
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Monsieur de Sans-Foy dijo...

To Mr. Percival Lacoste
Foreign & Commonwealth Office
Whitehall, London


Querido Perry:

Nuestro conde se ha esfumado.
Así, sin avisar.
Cuando me he levantado esta mañana, no quedaba rastro de él ni del globo aerostático.
La verdad es que no me sorprende demasiado, después de una noche como la de ayer:

Hubo baile, vino y zíngaros hasta altas horas, con gran entusiasmo por parte de todo el mundo, incluído el servicio.
Sólo mamá Parsons, que cayó como un leño a la segunda copa, y un servidor, que hubo de ser arrastrado a sus aposentos a la segunda botella, abandonamos la velada a una hora razonable. Lo cierto es que durante toda la noche no he parado de oír puertas que se cerraban, risas y carreras por los pasillos.
El conde ha sido victima, en mi opinión, de su éxito con el bello sexo: no puedes despertar la fiera dormida que habita en toda mujer inglesa, y esperar librarte luego con reverencias y besamanos.
Rose Downstairs capitaneaba una auténtica horda de admiradoras con cofia, incluyendo a la señora Muffwater, la cocinera, y seis pinches de cocina, (entre las que hay una, “Mildred, la esfera”, que pesa ella sola 220 libras).

La misma Lady Parsons tampoco fue del todo ajena a los encantos del conde, aunque se limitó a mostrar un tolerable arrobo pánfilo, como corresponde a su cuna y condición.

En fin... Esperaré a que Porridge me cuente los detalles, pero veo poco probable que el conde Dubrovnik os permita construir una base aérea en sus tierras, salvo que le aseguréis que no hay mujeres en la RAF.

Se hizo lo que se pudo, pero los continentales siempre se meten en problemas.

Saludos a los muchachos,
Eugène

11:47 AM
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Ebenezer McGrog dijo...
Bien sabes, Rose, que no pertenezco a esa clase de hombres que se amilanan ante las adversidades. Pero sé por experiencia que, cuando una situación escapa a nuestro control, la probabilidad de que derive en catástrofe es elevada. La de hoy, desgraciadamente, no ha sido una excepción. El día tuvo un arranque fugazmente prometedor. El barón y yo, después de ingerir un excelente desayuno y tocados con unas peculiares boinas propias del lugar por cortesía del Príncipe Leopoldo, nos plantamos en el muelle a las once esperando ver amarrada nuestra esbelta embarcación de banco móvil para dos sin timonel. El sol brillaba, la moral era alta y ardíamos en deseos de dar una lección deportiva a ciertos individuos jactanciosos que deambulaban por las inmediaciones. Es entonces cuando los acontecimientos comenzaron a tomar un rumbo insospechado. Según parece, el barón no había entendido bien las normas de la competición, y, cuando la confusión quedó laboriosamente aclarada, nos encontramos asidos a un pesado remo y sentados como marineros vikingos en una especie de lancha ballenera llamada “Manuelita” junto con otros once sujetos más bien fornidos que nos observaban con curiosidad. Superado el desconcierto inicial, pudimos observar que otras siete naves semejantes se alineaban en el agua, prestas a iniciar la competición mientras que una muchedumbre se agolpaba en riberas y puentes en medio de un gran jolgorio. El barón y yo cruzamos una mirada de muda resignación disponiéndonos a dar lo mejor de nosotros mismos, y he de decir modestamente que nuestra contribución al esfuerzo colectivo fue aceptable, como lo probaron las miradas de admiración que comenzaron a detectarse entre los otros tripulantes mientras que nuestra trainera -así llaman en la zona a esos haces de troncos- cobraba una ostensible ventaja respecto al resto de embarcaciones.

Y, entonces, sucedió: tocábamos la victoria con los remos enfilando velozmente el último largo, para lo cual debíamos pasar bajo un puente atestado de público, cuando llamó nuestra atención algo que caía al agua interponiéndose entre la trayectoria de la “Manuelita” y la ansiada línea de llegada. La alarma se incrementó notablemente cuando vimos que ese algo tenía el aspecto inconfundible del pequeño Arnold, y que el Príncipe Leopoldo surcaba igualmente el aire en auxilio de nuestro demonio pelirrojo seguido de varias decenas de lugareños. Como es lógico, aquella copiosa lluvia de personas sobre el itinerario establecido motivó la suspensión inmediata de la competición y Arnold, que no cesaba de protestar y dar patadas, fue extraído de las aguas con ayuda de un bichero. El Príncipe Leopoldo, por su parte, consiguió alcanzar la orilla a nado y fue llevado a hombros hasta el Ayuntamiento en medio de grandes muestras de simpatía popular.

Qué agradable resulta encontrarse de nuevo en Parsons Manor, Rose... ¿Han tenido un estancia placentera los invitados de Milady? Aguardo tu informe con impaciencia.

1:03 PM
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Rose Downstairs dijo...
Querido diario…¡cuán equivocada estaba con Wilbur Porrigde! Yo que he visto cosas increíbles, leños de madera ardiendo en la chimenea de los Anazugasti-Arana de Apatamonasterio más allá de San Juán, he visto el Ferrari plateado de Cromwell Photoshop resplandecer cerca del portón de Tan Hause puedo decirte, querido diario, que todos esos momentos palidecerán -y si no, al tiempo- ante lo que hoy voy a relatarte. Es hora de contarlo.

Ayer noche estaba limpiando la escarola cuando de improviso comencé a sentir una extraña sensación en mi interior. Era como si de algún lejano lugar una arrebatadora fuerza se apoderase de mi mente. Poco a poco la temperatura de mi cuerpo se iba incrementando. Decidí ir al botiquín para buscar el termómetro para ver si tenía fiebre. Pero en vez de eso lo que hice es bajar a la bodega y coger una botella de Cliquot Laporta cuveé 09 y encaminarme hacia el aposento de il belo Conde. No me preguntes por qué. Y tampoco "cómo", que te conozco. El caso es que a partir de aquí mis recuerdos se vuelven imprecisos y desordenados. Recuerdo que me encontré con Porridge en el pasillo, que más tarde entré en el aposento del Conde pero allí no había nadie…No, espera. Sí, había algo que se movía incesantemente por el techo. Intenté…intenté levantar la mirada para ver qué era pero súbitamente apareció el Conde a mi lado…sentí su olor a Varón Dandy (curioso que todo un Conde se ponga en manos de otro aristócrata en las distancias cortas, que donde un hombre se la juega) cegando mi pituitaria lo que me produjo un fuerte mareo que el Conde aprovechó para iniciar un estudiado magreo…no podía rechazarle, era presa de una desatada sensación de placer…sus manos, su boca acercándose a mi cuello…yo no quería, ¿eh?, pero ¿qué puede hacer una humilde gobernanta ante los encantos de un hombre así? Estaba resignada a mi suerte cuando ocurrió algo realmente extraordinaro. La contraventana se abrió de par en par dejando ver la plenitud de la acerada luna del cielo de Parsonsville y de repente por la puerta del aposento del Conde apareció la silueta de un ser mitad valette, mitad lobo que se abalanzó sobre el Conde con aviesas intenciones. No puedo contar más, ya que caí al suelo en el embite de la sobrenatural bestia. Al despertar la habitación estaba manga por hombro, el Conde lloraba desconsolado y Porridge me asía con especial ternura mientras me preguntaba si me encontraba bien.

No se, querido diario, si lo que recuerdo sucedió o no. Pero la verdad es que de la botella de Cliquot no quedaba más que el casco.

8:50 PM
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Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, querida:

Cuando McGrog regrese, te agradecería que le encomiendes la búsqueda de mi macferlán de paño. Ya sabes: el de los cuellos de piel de lobo.
No lo encuentro por ninguna parte.

Eugène de Sans-Foy

8:57 PM
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Arnold Fitzwilliams dijo...
- Verás, Tía Lou: la culpa fue de ese puente. Yo sólo quería ver al tío Rainer y al viejo McGrog. Se supone que habíamos hecho un viaje de miles de millas sólo para eso, pero al llegar me encontré con unas barandillas enormes que no me dejaban ver nada. Yo no tengo la culpa de que allí construyan los puentes de esa forma tan rara, con barandillas altísimas que no dejan ver a los niños o a la gente baja. Debería haber alguna ley que lo prohibiese. Por eso tuve que subirme tan arriba, y no habría sucedido nada si aquella señora gorda no se hubiera puesto a hacer la ola justo cuando yo me asomaba. No comprendo por qué se formó luego todo ese alboroto. Puedo nadar perfectamente, pero estuve a punto de morir ahogado cuando se me echaron encima todas esas personas. Si no llego a saber nadar tan bien podría haber muerto ahogado o afisiado...

11:37 PM

sábado, 17 de abril de 2010

ARDORES NOCTURNOS




Ebenezer McGrog dijo...
Vísperas de competición y no consigo apartar la cabeza de....mis obligaciones. Quizás no hice bien en ocultar a Rose lo que se dice por ahí acerca del Conde Dubrovnik. Pero me resisto a difundir habladurías, más aún cuando afectan a un invitado de Milady. Si exceptuamos algunas zonas de Valaquia, donde según Mordecai la gente se santigua y atranca los postigos cuando sale el tema a relucir, la mayoría considera que sólo se trata de chismorreos asustaviejas. Pero también está lo de ese maldito moscón irlandés... hace más horas en Parsons Manor que las armaduras del salón de batallas. Y yo, mientras, aquí, planchando estas ridículas camisetas sin mangas.

9:38 AM
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Rose Downstairs dijo...
Querido diario, esta noche ha sido una noche movidita. La extraña orden del Conde para que dejásemos abiertas las puertas de los ventanales de su aposento no nos hadejado pegar ojo. Nada más anunciar la medioanoche el viejo carrillón del pasillo del ala de invitados se desató un fuerte vendaval y las contraventanas de su habitación no han dejado de aporrear durante toda la noche. Afortunadamente puedo presumir de tener un sueño bastante profundo, lo que es una ventaja en estas situaciones. Aún así me ha parecido estar oyendo pasos y golpeteos toda la noche y también como si alguien pronunciara mi nombre repetida y desesperadamente. Serán imaginaciones, seguro. Voy a mandar limpiar las extrañas marcas en el suelo que van desde mi habitación a la de Porridge. Si hay algo que a Lady Parsons desagrade es un suelo manchado. Como Milady siempre me dice: "Rose, un suelo inmaculado es el mejor reflejo de nuestro impoluto caminar por la vida". ¡Cuánta razón tiene Milady siempre!

10:40 AM
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Wilbur Porridge dijo...
Informe nº 1 de vigilancia del conde B.D.

La visita del conde Bèla Dubrovnik está siendo acompañada por una sucesión de acontecimientos extraordinarios, de los que no es el menor su desconcertante costumbre de aparecer de repente en cualquier lugar, de una forma que se diría incompatible con las naturales limitaciones de las personas al desplazarse.

Pero lo más notable es el diabólico magnetismo que el Conde B.D. ejerce sobre el bello sexo, al que temo que Rose, por lo general tan distante, no sea inmune. Es éste un influjo de tal intensidad que, aún reconociendo el porte apolíneo del conde, sus exquisitos modales, la impecable factura de sus trajes, y su inmensa fortuna, sólo puede tener origen en un pacto sobrenatural con el Maligno. Me propongo, por consiguiente, realizar una continua labor de vigilancia durante la estancia de B.D. y registrar detalladamente las observaciones efectuadas. Fin del comunicado.

12:03 PM
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Arnold Fitzwilliams dijo...
Hamigos estoi en Hespania. es vastante grande al benir e conduzido un poco sin querer el rols royzer resiste vastante vien los choques. francia tnvien es vastante grande y ablan parecido al viejo Sansfoi. Aora boy con el biejo leopold es mallor haunque no le himporta jugar a piratas. nos bamos a dar un paseo a la plalla y el tio rainer y el biejo McGrog tienen maniana una especie de carrera de varcos nosotros la beremos desde un puente y luego una merienda suculenta

Arnold

sant georges

12:12 PM
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Monsieur de Sans-Foy dijo...

To Mr. Percival Lacoste
Foreign & Commonwealth Office
Whitehall, London.


Querido Perry:

Disculpa las manchas de café. Te escribo mientras disfruto de los famosos brioches de Parsons Manor.
Béla y yo aterrizamos aquí anoche -literalmente-
La idea de venir en globo aerostático me pareció una excentricidad, pero este hombre es un prodigio controlando las corrientes de aire, (lo que no está nada mal, al precio que tiene el carburante)
También es impactante su visión nocturna: encontró muy pintoresca la Catedral de Lincoln, y te juro que yo no conseguí ver ni un maldito arbotante.

Por alguna razón, siendo pálido e insulso como un arenque en salmuera, nuestro conde es uno de esos tipos que cautivan al bello sexo: las chicas del Electroshock Trio se lo querían llevar de gira... y hasta esa sosa de Samantha Poppins coqueteó con él con la desenvoltura acuática de un dugongo.
Cierto que baila el tango como un maldito acróbata, y que su voz está a medio camino entre Frank Sinatra y Dietrich Fischer-Dieskau... pero aún así: no sé qué ven en él.
Così fan tutte! Lo extranjero las vuelve locas. Y cuanto más moreno, mejor.

En fin... Espero que todo esto le haga receptivo a vuestros malévolos propósitos.
¿Queréis construír un aeropuerto secreto, o algo así? ¿Por qué siempre le dejáis a uno a medias?. Espero, malditos burócratas, que vuestra vida sexual no esté cortada por el mismo patrón: San Remilgo.

Saludos

Eugène de Sans-Foy

1:21 PM
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Monsieur de Sans-Foy dijo...
Estoy con usted, querido conde:

La democracia es una de esas cosas sobrevaloradas, como el fútbol y los actores norteamericanos.
No es que abogue por la vuelta a los castigos corporales y el encadenamiento de los obreros a sus puestos de trabajo... pero es evidente que cada uno debe saber cuál es su sitio, y mantenerse en él, sin andar zascandileando por ahí ni llenando de pasquines la vía pública.
En tiempos de nuestros bisabuelos, cuando sólo votaban los cincuenta mayores contribuyentes de cada condado, la democracia era fresca y pujante como la brisa primaveral. Hoy, en cambio...

Cuando veo esas manifestaciones sindicales, echo en falta la concisión dialéctica de nuestros granaderos.

2:22 PM
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Rose Downstairs dijo...
No se que me pasa hoy…siento como una fuerza arrebatadora que se apodera de mi voluntad…una invitación a la vida que no puedo rechazar…cada vez que veo al Conde…tan guapo…tan seductor…perderse entre sus poderosos brazos…sentir el pálpito de su corazón de su atlético torso…¡Dios mío, qué calor hace hoy!

9:05 PM
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Monsieur de Sans-Foy dijo...
Fogata campestre,
goulash,
vino de Tokaji,
fuegos artificiales,
baile a la luz de la luna...
¡Estos condes continentales no hacen las cosas a medias!

(¿De dónde diantres habrá sacado la orquesta de zíngaros?
Me ha parecido reconocer entre ellos a varios miembros de la Coral Anglicana de Parsonsville)

9:36 PM



Louella Parsons dijo...
Qué hombre tan encantador, el conde...
Su mirada y su voz me han cautivado de tal manera que no acierto a pronunciar una palabra a su lado. Sería una catástrofe que mi conversación le pareciera absurda o peor aún, aburrida.

¿Y si bailo con los zíngaros para atraer su atención?
-No.
¿Y si canto?
-Menos.
¿Me quito el chal?
-Sí, empezaré por ahí. Y beberé otra copa de ese vino Tokaji que ha traído Béla.

Béla…..
Cuánto misterio hay dentro de esas cuatro preciosas letras… B é l a…

viernes, 16 de abril de 2010

MOONLIGHT SERENADE



Wilbur Porridge dijo...
Querida Rose.

Te supongo enterada de la visita que mi señor y yo vamos a realizar a Parsons Manor acompañados de un conde extranjero. Es éste una persona de gran espiritualidad, como atestiguan su palidez y la profundidad de su mirada, y que parece ser proclive a intensos arrebatos religiosos, como demuestran sus reacciones ante la cercanía de crucifijos.

Para mi, como habrás adivinado, la visita representa un motivo de inmensa satisfacción, únicamente enturbiada por la ausencia del admirable McGrog. Y, como conozco la riqueza de matices de tu alma y tu permanente anhelo de belleza literaria, me he permitido tomar prestado de la biblioteca del señor (concretamente de la parte a la que se accede mediante la manipulación de un falso panel de madera), un libro del egregio autor Donatien Alphonse Françoise, pura poesía cuyas intrincadas descripciones y el fervor que emana de sus ilustraciones son capaces de conmover incluso a las personas más insensibles. Tuyo afectísimo.

W.

10:46 AM
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Rose Downstairs dijo...
Querido diario, no puedo esperar un minuto más para contarte que hoy he visto en una de esas revistas ilustradas de la peluquería de Tracy Hair al hombre más guapo del mundo, con permiso de nuestro mister de Parsonsville, Cronwell Photoshop. Como te digo es una pocholada. Por sacarle algún defecto tiene la boca siempre muy cerrada, como si quisiera esconder algo. He querido ver de quién se trataba, pero la torpe de Tracy ha derramado el tinte rubio platino nº5 en la parte del texto y me he quedado con las ganas. Tenía un porte señorial, como un aristócrata centroeuropeo de rancio abolengo, con una capa de terciopelo azul haciendo juego con sus zapatos de gamuza del mismo color que le quedaban de muerte. Y esa pajarita de raso verde esmeralda tan conjuntada con el color de sus ojos…No sabría qué hacer si un hombre así se cruzara en mi camino, querido diario, pero es posible que hasta estrenara las enaguas de seda china que mi difunta madre me regaló como ajuar cuando casi me caso con el jardinero de los Anazugasti-Arana de Apatamonasterio. Tengo que dejarte, querido diario. La llegada del conde Béla Dubrovnik es inminente. Y la de Porrigde también.

5:06 PM
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Rose Downstairs dijo...
Querido diario, il belo que he visto en la revista de la peluquería es…es…es…¡¡¡¡el Conde Béla Dubrovnik!!! ¡El mismo que nos va a visitar este week-end! Me lo ha dicho la cocinera Kitty-Chen y casi me caigo de la impresión. Debe de ser un hombre muy vanidoso porque ha mandado traer dos docenas de espejos serigrafiados con su retrato de cuerpo entero para que los coloquemos en lugar de los que hay colgados en Parsons Manor. No es de extrañar. Un espejo debería rehusar a que nadie más se pusiera delante de él después de que lo haya hecho un hombre tan apuesto como el Conde.

6:21 PM
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Louella Parsons dijo...
SANS-FOY dear,

¿te has vuelto loco?.

Hace un año lady Cadbury llegó acompañada de un tal Vladimir que había conocido en un cóctel en Londres.
Enseguida me pareció un hombre odioso. Hablaba tan alto que el pequinés de mamá permaneció escondido dos días durante los cuales perdió parte del pelo.
Sus malos modales acompañados de una intolerable vehemencia nos aniquilaron a todos incluidas varias piezas de la exquisita porcelana azul que tanto te gusta.

¿Otro ruso en Parsons Manor?

Definitely not!!

7:18 PM
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Ebenezer McGrog dijo...
He de decir que Saint George –algunos prefieren llamarlo Santurtzi por alguna razón difícil de entender- es un lugar, cuando menos, pintoresco y no exento de un primitivo encanto. Los indígenas parecen laboriosos y afables, e incluso hay momentos en que la franca rudeza de sus modales me trae ecos de otras tierras más familiares. El viaje hasta aquí podría ser descrito como dantesco por un carácter menos curtido en el trato con el pequeño Arnold, cuyo paso por Francia no será fácil de olvidar. Lo cierto es que, al fin, nos encontramos cómodamente instalados en una casa señorial perteneciente al Príncipe Lothar von Metternich-Manzarbeitia, tío del prometido de Milady, que pasa aquí unos días con la Princesa Federica Brunilda, su augusta esposa. La construcción se alza en un bonito paraje situado a las afueras de la villa; escribo estas líneas mientras el barón hace flexiones en la terraza y del jardín llegan los gritos del Príncipe y de Arnold, enfrascados en un pasatiempo relacionado con tigres y leones. La tarde se acuesta plácidamente, y desde mi ventana puedo divisar un mar azul plomo surcado de estelas. Me pregunto cómo andarán las cosas en Parsons Manor.

8:50 PM
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Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, querida.

Algunos interpretarían tu "Definitely not" como una negativa.
Pero quien conoce tu natural generoso y bonancible no podrá menos que entenderlo como un Sí con objeciones.

Te sugiero que permanezcas atenta al firmamento esta noche a partir de las doce.

Postdata: el conde Dubrovnik no es ruso. Puedes estar tranquila a ese respecto: nadie arrojará a la chimenea tu cristalería de Bohemia.

Yours faithful

Eugène de Sans-Foy

9:10 PM
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Rose Downstairs dijo...
¡Qué elegancia! ¡Qué porte de grande de Europa! ¡Qué modales tan refinados! ¡Qué mirada tan penetrante y misteriosa! Y esa monada de broche de "batman" que prende su capa…

Realmente el Conde es un hombre extraordinario.

10:18 PM
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Louella Parsons dijo...
SANS-FOY (9:10)
¿natural generoso y bonancible?

Querido, la adulación no es tu estilo,
¿qué te traes entre manos?

Desde que colaboras con el Foreign Office he advertido en ti una repentina afición detectivesca y misteriosa.

12:23 AM

jueves, 15 de abril de 2010

VIDA NOCTURNA


(Béla Dubrovnik, the sweetest smile of Valaquia)


Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, querida:

Aunque no lo creas, se pude decir que ando ocupado en asuntos serios.
Perry Lacoste me ha reclutado como acompañante de un diplomático extranjero: el conde Béla Dubrovnik.
Se trata de un caballero balcánico acostumbrado al trato de la buena sociedad, (aunque de naturaleza más bien melancólica, por lo que he podido ver)
Perry me lo encasquetó –si se puede usar la expresión- para que lo paseara por Londres y lo macerase un poco en la Gran Ciudad. (Ya sabes... Se supone que un conde balcánico es algo así como un granjero de Wisconsin, pero de frac).

Por lo visto, los muchachos del Foreign Office tienen mucho empeño en meter la nariz en un sitio llamado Grozaquia, o Zagroquia... o algo parecido. No tengo ni idea de qué se nos ha perdido allí... pero ya sabes cómo son los de Asuntos Exteriores cuando les acomete una idea fija.
El caso es que el conde es la clave del maldito asunto: Hay que camelárselo.
¿Y a quién le encomiendan el trabajo delicado? Pues al bueno de Eugène de Sans-Foy. "No es ninguna lumbrera, pero le sobra el tiempo. Y además, le conocen en todos los garitos".

En fin... De momento no puedo decir que el asunto vaya viento en popa. El tipo sólo sale de noche, así que nada de hipódromo ni de almorzar en Reggie’s.
La otra noche estuvimos en Zaphire Gardens y tambien en Brisby’s, pero se limitó a beber champaña lánguidamente.
Esta noche nos acompañarán las concertistas Nadia, Irina y Ekaterina, conocidas en ambientes profesionales como The Electroshock Trio. Si eso no le anima, le diré a Perry que prueben a interesarse de nuevo por Malta. (Al menos habrá buen whisky, creo yo).

9:41 AM
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Louella Parsons dijo...
Mi querido y perdido SANS-FOY,

Sé que no ha sido fácil para ti perder en el Cam pero ¿no crees que fue una exageración irte a un retiro a la abadía de Nottingham para recuperar tu autoestima?

Y ahora me cuentas que te has ido con ese Perry Lacoste a acompañar a unos rusos.

¿Y yo qué, Eugène?

Sabes que cuando desapareces me entra la panique, sobre todo, desde que a los clubes asisten personas completamente desconocidas, caballeros con aspecto de agricultores a quienes yo no aceptaría ni como conocidos.

En muchos aspectos eres bastante insensato, querido, pero he de reconocer que te mueves como pez en el agua entre esta burda humanidad que nos invade cada vez que sube la Bolsa.
Les muestras tu absoluta indiferencia con tanta educación que terminan comprándote los cuadros de esos amigos tuyos con pelo largo que viven enateliers y que tú llamas artistas.

Los agricultores te esperan con los bolsillos llenos, querido. Te recomiendo que abandones ese estrafalario encargo del Foreign Office y empieces a hacer algo de provecho y propio de tu condición y estatus.

10:22 AM
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Monsieur de Sans-Foy dijo...
LOU, querida:

No me regañes precisamente ahora, cuando estoy prestando un servicio a John Bull.

Supongo que tendrás en perspectiva un fin de semana más bien tedioso, todo bridge y rododendros, ahora que ese enloquecido de Rainer se marcha a las regatas de Sant Urce, o como se escriba, llevándose a McGrog con él...

¡Un fin de semana sin McGrog!. ¿Podrá Parsons Manor sobrevivir a tan dura prueba?
Supongo que sí, por pura inercia McGroguil.

Sé que te apetecerá como un cocktail de polvos matapulgas, pero... ¿te importa si me presento ahí este weekend con el conde Béla Dubrovnick?
No quiero engañarte: no es muy divertido. Pero tampoco molesta.

Chica... No sé dónde llevarlo ya. Quizá los aires del campo le animen.
Hazlo por Inglaterra.

Yours faithful

Eugène de Sans-Foy

10:37 AM
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Ebenezer McGrog dijo...
Como sabes, Rose, debo ausentarme unos días de Parsons Manor. El prometido de Milady, aquejado de un llamativo frenesí por los deportes acuáticos, me ha embarcado –literalmente- en una aventura en el sur del continente cuyo desenlace se presenta incierto, sobre todo si tenemos en cuenta que viajaremos acompañados por el pequeño Arnold.

Otro asunto ocupa ahora mi atención: Milady me acaba de comunicar que se espera este fin de semana la visita de Monsieur de Sans-Foy, acompañado esta vez por el Conde Bela Dubrovnik y...Porridge. ¿Puedes creer que mi hermano Mordecai, con ocasión de un viaje de trabajo a los Cárpatos, entabló cierta amistad con el Conde? Te prevengo de que procede de una antigua familia centroeuropea y, pese a sus exquisitos modales, guarda ciertas costumbres que pueden chocar inicialmente con los hábitos de la aristocracia británica. Recuerda a la Sra. Muffwater que el invitado tolera mal los ajos debido a la gastritis, y ten en cuenta que sus frecuentes accesos de migraña aconsejan que los cortinajes de su habitación permanezcan cerrados durante las horas de sol. Ah, se me olvidaba: cuando den las doce de la noche, procura encerrarte en tu habitación y... descansar bien. Te espera bastante ajetreo en estos días, Rose: cuídate mucho.

1:44 PM
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Rose Downstairs dijo...
Humm… el Conde Bela Dubrovnik, ese excentrico personaje del que dicen que no puede ingerir más que líquidos debido a los braquets metálicos tamaño king-size que le ha colocado su odontólogo para intentar que sus dientes queden dentro de su párvula boca y Porrigde, que seguro que viene con ganas de jarana. Voy a ver cómo están las existencias de orfidal en el botiquín. Y las de tanagel también que a Porrigde la ansiedad sexual al único sitio al que le conduce es al retrete y con una reiteración exasperante.

3:48 PM

miércoles, 14 de abril de 2010

LA LLAMADA DEL SOMORMUJO



Ebenezer McGrog dijo...
De vez en cuando, el sol se abre paso entre las veloces nubes y arranca jirones de luz a las faldas de los montes. La tierra parece despertar, y los pardos y grises ceden su lugar por un instante al resplandor verde de la grama y al brillo dorado de las aulagas. El viento llegado del mar barre las laderas y va sacudiendo los brezales, cuyo susurro se mezcla con el rumor de los riachuelos que descienden a los valles. Y así transcurre la tarde, mientras las águilas dibujan lentos círculos en el cielo, muy a lo alto, sobre los lagos oscuros, sobre los bosques y las colinas entreveradas de antiguas piedras. Escocia, Rose. Escocia. Quizás... Vaya, más de las doce y aún no he inspeccionado las cocheras.

12:08 PM

domingo, 11 de abril de 2010

ST. CRISPIN'S DAY





Ebenezer McGrog dijo...
Oh, Señor, ilumina mis pasos en este amanecer de zozobra. Presagios funestos asedian mi ánimo: he soñado que unos diablos con las caras pintadas de azul y púrpura devoraban las entrañas de un ángel blanco. Pugnan en mí fuerzas contrarias: la lealtad y el orgullo frente a... ¿Frente a qué, Ebenezer?

Si hemos de morir, ya somos bastantes
Para causar una pérdida a nuestro país; y si hemos de vivir,
Cuantos menos hombres seamos, mayor será nuestra porción de honor.
¡Dios lo quiera! te lo ruego, no desees un solo hombre más.
Por Júpiter, no codicio el oro,
Ni me importa quién se alimente a mi costa;
No me angustia si los hombres visten mis ropas;
Esos asuntos externos no ocupan mis deseos:
Pero si es pecado codiciar el honor,
Soy la más pecadora de las almas vivientes.
No, creeme, primo, no desees un solo hombre de Inglaterra:
¡Paz de Dios! no perdería un honor tan grande
Como el que un solo hombre creo que me arrebataría
por lo que más deseo. ¡Oh, no pidas uno solo más!
Proclama, en cambio, Westmoreland, por mi ejército,
Que el que no tenga estómago para esta pelea,
Que parta; se redactará su pasaporte
Y se pondrán coronas para el viático en su bolsa:
No quisiéramos morir en compañía de un hombre
Que teme morir en nuestra compañía.
Este día es la fiesta de Crispiniano:
El que sobreviva a este día y vuelva sano a casa,
Se pondrá de puntillas cuando se nombre este día,
Y se enorgullecerá ante el nombre de Crispiniano.
El que sobreviva a este día, y llegue a una edad avanzada,
Agasajará a sus vecinos en la víspera de la fiesta,
Y dirá: ´Mañana es San Crispiniano´.
Entonces se alzará la manga y mostrará sus cicatrices
Y dirá, ´Esta heridas recibí el día de Crispín´.
Los viejos olvidan: y todo se olvidará,
Pero élrecordará con ventaja
Qué hazañas realizó en ese día: entonces recordará nuestros nombres.
Familares en sus labios como palabras cotidianas
Harry el rey, Bedford y Exeter,
Warwick y Talbot, Salisbury y Gloucester,
Se recordarán como si fuera ayer entre sus jarras llenas.
El buen hombre contará esta historia a su hijo;
Y nunca pasará Crispín Crispiniano,
Desde este día hasta el fin del mundo,
Sin que nosotros seamos recordados con él;
Nosotros pocos, nosotros felizmente pocos, nosotros, una banda de hermanos;
Porque el que hoy derrame su sangre conmigo
Será mi hermano; por vil que sea,
Este día ennoblecerá su condición:
Y los gentileshombres que están ahora en la cama en Inglaterra
Se considerarán malditos por no haber estado aquí,
Y tendrán su virilidad en poco cuando hable alguno
Que luchara con nosotros el día de San Crispín.

9:07 AM
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Rose Downstairs dijo...
Milady Louella, no es por preocuparla pero he de decirle que durante toda la noche he estado oyendo extraños sonidos en la habitación del Sr. McGrog. Bien parecía que toda la plantilla de los "all-blacks" estuviera dentro. Y por si tuviera algo que ver le advierto que faltan "Gladiator" "Amanecer Zulú" y la colección de la serie de dibujos animados "Autos Locos" de nuestra colección de vídeos.

9:55 AM
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Ebenezer McGrog dijo...
Señor, me permito indicar que la presencia del criado de Monsieur de Sans-Foy a bordo de una de las embarcaciones hubiese hecho aconsejable el envío de observadores internacionales.
¿Cómo prefiere Su Excelencia que estibemos el codillo y las botellas de Schnaps? Una correcta distribución de pesos puede ser factor decisivo.

10:31 AM
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Wilbur Porridge dijo...
Ahí está el viejo McGrog más tieso aún de lo acostumbrado, el diablo lo confunda. Tan erguido que si se le atara una vela podría servir de mástil y hacer inútiles los remos. Observo que los bordes de nuestra embarcación están llamativamente cerca del agua, y de hecho amenaza con hundirse cuando el señor y yo embarquemos. Espero que ese pícaro de Neddy no se haya pasado con la cantidad de plomo que le encargué acoplar a la quilla.

11:36 AM
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Monsieur de Sans-Foy dijo...
LA REGATA (I)


Lou, darling:

La de hoy ha sido la carrera más extraña que he visto (a excepción quizá de mi paso por Cambridge)

Había bastante espectación a orillas del río, incluído el camión de los helados y una oficina flotante de la casa de apuestas Earthwin&Fire.

Tras saludarnos caballerosamente, tomamos posiciones en nuestros botes, y nos disponíamos a partir cuando Porridge observó que el bote de Rainer tenía un cablecito enganchado al timón.
Echamos un vistazo y, en efecto, el tal cablecito estaba sujeto a un yunque de herrero de 200 libras.
Subsanado el problema, volvimos a nuestras posiciones, pero esta vez fue McGrog quien observó que nuestro bote estaba escorado a popa: en efecto, un análisis minucioso reveló un agujero de media pulgada en el casco, por donde embarcábamos agua a gran velocidad.
Un corcho de Champagne dio la medida exacta del problema, al tiempo que nos daba la ocasión de brindar por la honestidad de nuestras tripulaciones.
(Ese diablo de Arnod Fitzwilliam tiene mucho que explicar).

Lady Raspa –única entre los presentes que lleva revólver- dio al fin la salida, y nuestras proas surcaron las aguas como la tijera del sastre corta la finísima seda. Osea: chapuceramente y a trompicones.

(SIGUE)

12:09 PM
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Ebenezer McGrog dijo...
Tratando de ser imparcial, Milady, el hecho de que Porridge suministrara a Monsieur una carta de navegación correspondiente a la Gran Barrera de Arrecifes quizás haya podido ejercer cierta influencia en los desconcertantes cambios de rumbo de la embarcación contraria. Si a ello añadimos la misteriosa desaparición de la mayoría de sus remos y el homérico despliegue de facultades del barón von Drahthaar-Schnauzer, que en algunos momentos parecía dispuesto a invadir Rusia, nadie puede extrañarse del resultado final.

12:58 PM
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Monsieur de Sans-Foy dijo...
LA REGATA (y II)

Habíamos avanzado un buen trecho cuando observé que el equipo contrario estaba tomándonos la delantera.
Me volví para dar aliento a Porridge y lo ví lidiando con un sedal que lo ataba por la cintura a un árbol de la orilla. (Ese pequeño monstruo de Arnold Fitzwilliams me las pagará todas juntas)
Afortunadamente, nunca salgo sin mi excelente navaja Nowill & Sons, que liberó a Porridge de sus ataduras terrenales.
Pronto alcanzamos la popa enemiga. Tu prometido, con su ridículo sombrerito tirolés, remaba con el frenesí de un fogonero teutón, y el rostro de escarlata de McGrog era visible a varias millas.

Aquí es cuando sucedió:

Estaríamos a una milla de la meta, y la bruma cubría por completo las aguas del Cam. Habíamos dejado atrás a nuestros rivales cuando, de pronto, sentí que los remos cortaban sólo aire.
Siendo, como soy, poco propicio a creer en hadas madrinas y canoas voladoras, miré a mi alrededor y vi que estábamos varados sobre algo, y que ese algo nos sostenía pacificamente a una yarda del agua.

La niebla se hacía más y más densa, pero no tanto como para no ver que McGrog, Rainer y su sombrerito habían vuelto a rebasarnos.
(Por algún extraño efecto óptico, McGrog daba la impresión de ir remando en sentido opuesto a su amo… cosa de todo punto imposible, pues la embarcación avanzaba al ritmo de los frenéticos bufidos del barón)

¿Y qué diantres sucedía con nosotros?
Nuestros remos no tocaban el agua. Estábamos suspendidos sobre una cosa negra y dura como el lomo de una maldita ballena fluvial.
Y allí seguíamos cuando Rainer entonó sus Mugidos Victoriosos. (Hace falta ser muy teutón para llevar una trompa de caza en un bote de remos)

En fin, querida…
Sigo sin saber qué diantres ocurrió... pero la Victoria -esa golfa voluble- es toda suya.

Cuando se disipó la niebla, flotábamos pacíficamente sobre el río como una maldita boya. Ni rastro del cachalote fluvial que nos secuestró.

Porridge –qué muchacho éste- daba tales vítores a los ganadores, que a punto estuvimos de volcar.
Me complace ver cómo el fair play ha arraigado en sus costumbres plebeyas. Decididamente, querida, y digan lo que digan… creo que somos una buena influencia para el servicio.

1:26 PM
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Arnold Fitzwilliams dijo...
Te aseguro, tía Lou, que yo no sé nada de una regata Es cierto que quizás haya podido comerme todo el pastel de arándanos sin darme cuenta, ahora no lo recuerdo bien pero es cierto que ha podido suceder. Siempre estáis diciendo que los niños deben comer mucho para estar fuertes, y puede ser que no me acuerde de si comí el pastel a causa de la debilidad que me impide pensar. Una vez el Sr. Lomax nos dijo en clase algo sobre la falta de manesio y el celebro, es posible que mi cuerpo no tuviese mucho manesio y me obligara a coger ese pastel. Y también el helado de limón, sí. Y algunas galletas de jengibre. Pero vuelvo a asegurarte que no tengo nada que ver con lo de la regata.

2:47 PM
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Louella Parsons dijo...
Mi querido SANS-FOY, cuánto lamento que no lo hayas logrado.
¿Qué ha ocurrido? Estaba convencida de tu victoria.

Nunca imaginé que Rainer pudiera defenderse en un asunto deportivo y mucho menos que supiera lo que era un remo.

Según me cuentan, remó y luchó con vehemencia, algo que se me antoja casi remoto en mi Rainer, pero ahora todo me cuadra.
Ayer su entusiasmo por la competición era tal que llevó el asunto a la categoría de acontecimiento, algo perfectamente exagerado, corriendo detrás de McGrog por todos los pasillos de Parsons Manor embutido en los calzones del primo James dándole instrucciones sobre cómo debían diseñar la estrategia ganadora.

The day after está siendo algo distinto, querido.
El entusiasmo ha ido declinando a medida que los dolores y la insolación han ido apareciendo cruelmente en el maltrecho cuerpo de Rainer.

Querido, no sabes cómo me estoy riendo. Lo observo recostado en el chaise-longe, con la cara roja por el implacable sol inglés y con su sombrero verde tirolés (que aun no se ha quitado) y me recuerda a un rábano gigante. No se lo digas, el pobre necesita ahora nuestro apoyo.

7:57 PM
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Monsieur de Sans-Foy dijo...
Lou, querida:

Quítale ese sombrero aunque sea con forceps. Probablemente el sol le ha hinchado la cabeza -ya de por sí magnífica- y el fieltro se ha encajado sobre ella como la caca de paloma sobre la cúpula de Saint Paul.
Libera su cerebro antes de que sea tarde.
Por cierto ¿Tienes idea de dónde será la prueba continental a la que asistirá con McGrog?
(Perry Lacoste dijo algo de un lugar llamado Sant Urce... no tengo ni idea de dónde cae).

8:15 PM
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Rose Downstairs dijo...
No, Sr. McGrog, no es que padezca el "mal del hombre lobo" de repente. Lo que tiene no es vello rebelde, sino decenas de sanguijuelas adheridas por toda la superficie corporal.

8:22 PM